La oposición denuncia que los árboles que se arrancaron en Severo Ochoa no han sido replantados y lo mismo ocurre con los de la plaza de San Isidro.
EL Ayuntamiento de Granada actúa sin la más mínima sensibilidad para con las zonas verdes de la capital. Es lo que denuncian los concejales de Izquierda Unida con respecto a la política de medio ambiente que lleva a cabo Torres Hurtado, del que dicen que "va a hacer bueno a Atila, ya que además de eliminar la hierba la sustituye por cemento». Lola Ruiz Doménech y Manuel Morales aseguran que la totalidad de las grandes obras públicas que se llevan a cabo en la ciudad han provocado la desaparición de árboles que, posteriormente, no han sido replantados, al menos en las ubicaciones donde se había dicho. El eje entre Severo Ochoa y la avenida de Madrid, así como las obras que se hacen en Constitución, junto al Triunfo, han sido los lugares donde han desaparecido más de medio centenar de árboles, muchos de ellos olmos de gran porte.
Izquierda Unida señala que en la mayoría de los casos los árboles han sido cortados sin miramiento, y sólo en dos lugares, en Severo Ochoa y la placeta de San Isidro, se ha dicho que habían sido retirados para poder replantarlos en otros espacios, en el primer caso el Ayuntamiento indicó que se plantarían en la avenida de La Argentinita. «Esto no es cierto. El equipo de gobierno miente, ya que en esa avenida no hay ni uno sólo de los árboles de Severo Ochoa», dice Manuel Morales, que señala que esos ejemplares se quitaron durante el pasado mes de agosto, y ya han pasado meses suficientes para que se hubiesen replantado.
Otro de los problemas planteados es que se han quitado en los momentos de mayor actividad biológica de los árboles, cuando las ordenanzas del PGOU señalan que tiene que hacerse en los periodos de menor actividad biológica, los meses de diciembre, enero y febrero, para dañar lo menos posible al ejemplar arbóreo.
Izquierda Unida pide que se ponga en marcha la denominada 'norma Granada', elaborada por expertos que permite establecer una valoración económica de los ejemplares arbóreos de la ciudad. De esta forma se podrían incluir en los proyectos, también el precio de los árboles. «Quizá de esta forma se den cuenta de que el dinero que les costaría no compensa tratarles mal», dice Morales. Los vecinos y comerciantes de la avenida de Madrid han sacado pegatinas a las calles. Preguntan ¿dónde están los árboles? ¿Qué ha sido de ellos? porque saben que, al menos esos mismos ejemplares, no volverán. Lo mismo ocurrió con ejemplares de Arce granatensis que se quitaron de la calle Tablas, donde, en la actualidad, se plantado tilos y ya han desaparecido una decena, aunque en este caso han sido los ciudadanos quienes los han talado y arrancado en actos vandálicos.
El equipo de Gobierno del PP señala que recientemente ha puesto en marcha una ordenanza por la que se obliga a los constructores a pagar por los árboles que destrocen y a plantar cinco veces más ejemplares que los que se hayan dañado. ¿Dónde están los árboles?
La oposición denuncia que los árboles que se arrancaron en Severo Ochoa no han sido replantados y lo mismo ocurre con los de la plaza de San Isidro.
EL Ayuntamiento de Granada actúa sin la más mínima sensibilidad para con las zonas verdes de la capital. Es lo que denuncian los concejales de Izquierda Unida con respecto a la política de medio ambiente que lleva a cabo Torres Hurtado, del que dicen que "va a hacer bueno a Atila, ya que además de eliminar la hierba la sustituye por cemento». Lola Ruiz Doménech y Manuel Morales aseguran que la totalidad de las grandes obras públicas que se llevan a cabo en la ciudad han provocado la desaparición de árboles que, posteriormente, no han sido replantados, al menos en las ubicaciones donde se había dicho. El eje entre Severo Ochoa y la avenida de Madrid, así como las obras que se hacen en Constitución, junto al Triunfo, han sido los lugares donde han desaparecido más de medio centenar de árboles, muchos de ellos olmos de gran porte.
Izquierda Unida señala que en la mayoría de los casos los árboles han sido cortados sin miramiento, y sólo en dos lugares, en Severo Ochoa y la placeta de San Isidro, se ha dicho que habían sido retirados para poder replantarlos en otros espacios, en el primer caso el Ayuntamiento indicó que se plantarían en la avenida de La Argentinita. «Esto no es cierto. El equipo de gobierno miente, ya que en esa avenida no hay ni uno sólo de los árboles de Severo Ochoa», dice Manuel Morales, que señala que esos ejemplares se quitaron durante el pasado mes de agosto, y ya han pasado meses suficientes para que se hubiesen replantado.
Otro de los problemas planteados es que se han quitado en los momentos de mayor actividad biológica de los árboles, cuando las ordenanzas del PGOU señalan que tiene que hacerse en los periodos de menor actividad biológica, los meses de diciembre, enero y febrero, para dañar lo menos posible al ejemplar arbóreo.
Izquierda Unida pide que se ponga en marcha la denominada 'norma Granada', elaborada por expertos que permite establecer una valoración económica de los ejemplares arbóreos de la ciudad. De esta forma se podrían incluir en los proyectos, también el precio de los árboles. «Quizá de esta forma se den cuenta de que el dinero que les costaría no compensa tratarles mal», dice Morales. Los vecinos y comerciantes de la avenida de Madrid han sacado pegatinas a las calles. Preguntan ¿dónde están los árboles? ¿Qué ha sido de ellos? porque saben que, al menos esos mismos ejemplares, no volverán. Lo mismo ocurrió con ejemplares de Arce granatensis que se quitaron de la calle Tablas, donde, en la actualidad, se plantado tilos y ya han desaparecido una decena, aunque en este caso han sido los ciudadanos quienes los han talado y arrancado en actos vandálicos.
El equipo de Gobierno del PP señala que recientemente ha puesto en marcha una ordenanza por la que se obliga a los constructores a pagar por los árboles que destrocen y a plantar cinco veces más ejemplares que los que se hayan dañado.
