Diez colectivos vecinales afectados por la iniciativa reivindican la instalación del Corpus en el espacio previsto por el PGOU junto a MercaGranada.
Diez asociaciones de vecinos se han unido para rechazar el traslado del recinto ferial al Serrallo propuesto por el equipo municipal de gobierno, una operación que a su juicio tiene como objetivo último "la especulación urbanística" en terrenos de la Vega. Los integrantes de estos colectivos defienden la instalación de la Feria del Corpus en los terrenos reservados en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que sitúa el recinto junto a MercaGranada. Ese emplazamiento es, en su opinión, el idóneo, pues según explicó José Castellanos, vocal de la Asociación de Vecinos Castaño-Mirasierra, se encuentra lo suficientemente alejado de zonas residenciales como para no molestar a los vecinos; ocupa una zona estratégica para las comunicaciones, entre la Circunvalación y la futura segunda ronda, con salida a la A-92 y próximo a la proyectada línea de metro; y cuenta con 600.000 metros cuadrados en MercaGranada para aparcamientos.
Con todos estos requisitos, que facilitan además la llegada de visitantes desde el área metropolitana que representan según sus cálculos el 40 por ciento de las visitas al ferial los vecinos del Distrito Genil y todos los colectivos que apoyan sus reivindicaciones no entienden los motivos por los que el gobierno local propuso primero una superficie en Neptuno y después junto al Serrallo, ambos en terrenos protegidos de la Vega. El argumento esgrimido por los caseteros de poder acceder a pie hasta el recinto ferial es rechazado de plano al considerarlo poco serio.
"El equipo de gobierno lo que quiere es especular en la Vega. Es un pastel, se puede adquirir a precio agrícola y vender después como suelo urbano". Así de contundente se expresó Juan Manuel López, portavoz de la Asociación Huertas de la Vega, el primer colectivo que se movilizó cuando se planteó el recinto ferial junto a Neptuno.
Para reafirmar sus argumentaciones los vecinos recordaron que el propio concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, admitió que la recalificación solicitada a la Junta de Andalucía para el Serrallo incluye la construcción de viviendas. "En uno o dos años se llevan el ferial de allí tras destrozar esa zona de la Vega y, como ya está recatalogada, después construyen pisos de lujo", alertó López.
Precisamente ante el daño que puede sufrir la Vega, el portavoz de la Asociación de Vecinos Afectados por las Fiestas del Zaidín, Nicolás Ramos, se preguntó que dónde estaban los ecologistas, para reprochar a estos colectivos su falta de implicación contra este proyecto municipal. E igualmente pidió mayor respaldo de la oposición, aunque al respecto la presidenta de la Asociación Castaño Mirasierra, Felisa García, aclaró que habían preferido que se mantuvieran hasta ahora al margen para que no les acusaran de politización.
Ramos expresó también otro temor de los vecinos que se han unido para rechazar los emplazamientos para el ferial: que para rentabilizar la operación se aproveche ese recinto para trasladar el botellón y otras fiestas similares, como la de la Primavera. "Nos opondremos rotundamente", advirtió el portavoz de los vecinos que se consideran afectados por las fiestas del Zaidín. Vecinos denuncian especulación en el traslado del ferial al Serrallo.
Diez colectivos vecinales afectados por la iniciativa reivindican la instalación del Corpus en el espacio previsto por el PGOU junto a MercaGranada.
Diez asociaciones de vecinos se han unido para rechazar el traslado del recinto ferial al Serrallo propuesto por el equipo municipal de gobierno, una operación que a su juicio tiene como objetivo último "la especulación urbanística" en terrenos de la Vega. Los integrantes de estos colectivos defienden la instalación de la Feria del Corpus en los terrenos reservados en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que sitúa el recinto junto a MercaGranada. Ese emplazamiento es, en su opinión, el idóneo, pues según explicó José Castellanos, vocal de la Asociación de Vecinos Castaño-Mirasierra, se encuentra lo suficientemente alejado de zonas residenciales como para no molestar a los vecinos; ocupa una zona estratégica para las comunicaciones, entre la Circunvalación y la futura segunda ronda, con salida a la A-92 y próximo a la proyectada línea de metro; y cuenta con 600.000 metros cuadrados en MercaGranada para aparcamientos.
Con todos estos requisitos, que facilitan además la llegada de visitantes desde el área metropolitana que representan según sus cálculos el 40 por ciento de las visitas al ferial los vecinos del Distrito Genil y todos los colectivos que apoyan sus reivindicaciones no entienden los motivos por los que el gobierno local propuso primero una superficie en Neptuno y después junto al Serrallo, ambos en terrenos protegidos de la Vega. El argumento esgrimido por los caseteros de poder acceder a pie hasta el recinto ferial es rechazado de plano al considerarlo poco serio.
"El equipo de gobierno lo que quiere es especular en la Vega. Es un pastel, se puede adquirir a precio agrícola y vender después como suelo urbano". Así de contundente se expresó Juan Manuel López, portavoz de la Asociación Huertas de la Vega, el primer colectivo que se movilizó cuando se planteó el recinto ferial junto a Neptuno.
Para reafirmar sus argumentaciones los vecinos recordaron que el propio concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, admitió que la recalificación solicitada a la Junta de Andalucía para el Serrallo incluye la construcción de viviendas. "En uno o dos años se llevan el ferial de allí tras destrozar esa zona de la Vega y, como ya está recatalogada, después construyen pisos de lujo", alertó López.
Precisamente ante el daño que puede sufrir la Vega, el portavoz de la Asociación de Vecinos Afectados por las Fiestas del Zaidín, Nicolás Ramos, se preguntó que dónde estaban los ecologistas, para reprochar a estos colectivos su falta de implicación contra este proyecto municipal. E igualmente pidió mayor respaldo de la oposición, aunque al respecto la presidenta de la Asociación Castaño Mirasierra, Felisa García, aclaró que habían preferido que se mantuvieran hasta ahora al margen para que no les acusaran de politización.
Ramos expresó también otro temor de los vecinos que se han unido para rechazar los emplazamientos para el ferial: que para rentabilizar la operación se aproveche ese recinto para trasladar el botellón y otras fiestas similares, como la de la Primavera. "Nos opondremos rotundamente", advirtió el portavoz de los vecinos que se consideran afectados por las fiestas del Zaidín.
