Hosteleros y residentes del barrio se niegan a que este año haya barras y música y anuncian que ni siquiera decorarán la cruz de la plaza.
"Los negocios prefieren no abrir ese día desde hace algunos años".
Los vecinos del Realejo acordaron ayer una batería de medidas para evitar que este año se celebre la fiesta de la Cruz en el Campo del Príncipe. La primera de ellas: vallar todo el perímetro de la zona y reforzar la vigilancia para evitar que se produzca cualquier tipo de aglomeración humana. La segunda: no habrá barras, ni música, ni siquiera se decorará la cruz del Campo del Príncipe. Según los vecinos, este año será de transición y a partir de 2006 trabajarán para recuperar la fiesta, pero siempre basada en la tradición. Lo decidieron ayer en una reunión que mantuvieron vecinos y hosteleros del barrio. "El que quiera botellón que se vaya a la Vega pero que no venga aquí", explicó airada la vicepresidenta de la Asociación de Vecinos del Realejo, Carmen Pérez.
Tampoco están dispuestos a permitir la ampliación de las terrazas de los locales de hostelería para restar espacio al botellón tal y como habían anunciado. "No nos vamos a exponer a que las mesas de nuestros negocios vuelen y a soportar más actos de vandalismo", añadió la vicepresidenta del colectivo. El deseo de los vecinos es que la fiesta vuelva a adquirir su carácter tradicional, que sean los propios vecinos los que decoren las cruces de las calles y patios "pero que no se convierta sólo en un botellón".
Los vecinos aseguran que tampoco permitirán barras en Santo Domingo, la Plaza de los Girones, las plazas Padre Suárez, Carlos Cano ni en la Fuente de las Batallas, aunque en esas zonas sí se decorarán las cruces. Ahora es el Ayuntamiento el que tiene la última palabra con las peticiones de los vecinos sobre la mesa. Hoy se reunirán en Junta Municipal de Distrito, donde los vecinos esperan que se pronuncien pese a que son conscientes de que el Consistorio está recibiendo solicitudes de cruces con barras en esta zona.
Si hoy la posición del Ayuntamiento en la Junta Municipal de Distrito fuera contraria a la propuesta de los vecinos del Realejo, éstos anuncian que iniciarán un calendario de movilizaciones.
En el recurso que han presentado los vecinos al Ayuntamiento contra la Ordenanza Reguladora de Instalación de Cruces, exigen que se dé un trato especial a los barrios históricos de tal forma que esta medida permita asegurar una especial protección de las zonas frente a las aglomeraciones humanas que se producen en días como el de la Cruz.
En este sentido los integrantes de la Asociaciónd e Vecinos del Realejo solicitan que el criterio que plantean consistente en instalar cruces tradicionales, sin barra, se extienda a otras zonas históricas de Granada tales como el Albaicín, el Sacromonte, Santa Ana y Las Angustias. Vecinos vallarán el Campo del Príncipe para impedir un botellón en las Cruces.
Hosteleros y residentes del barrio se niegan a que este año haya barras y música y anuncian que ni siquiera decorarán la cruz de la plaza.
"Los negocios prefieren no abrir ese día desde hace algunos años".
Los vecinos del Realejo acordaron ayer una batería de medidas para evitar que este año se celebre la fiesta de la Cruz en el Campo del Príncipe. La primera de ellas: vallar todo el perímetro de la zona y reforzar la vigilancia para evitar que se produzca cualquier tipo de aglomeración humana. La segunda: no habrá barras, ni música, ni siquiera se decorará la cruz del Campo del Príncipe. Según los vecinos, este año será de transición y a partir de 2006 trabajarán para recuperar la fiesta, pero siempre basada en la tradición. Lo decidieron ayer en una reunión que mantuvieron vecinos y hosteleros del barrio. "El que quiera botellón que se vaya a la Vega pero que no venga aquí", explicó airada la vicepresidenta de la Asociación de Vecinos del Realejo, Carmen Pérez.
Tampoco están dispuestos a permitir la ampliación de las terrazas de los locales de hostelería para restar espacio al botellón tal y como habían anunciado. "No nos vamos a exponer a que las mesas de nuestros negocios vuelen y a soportar más actos de vandalismo", añadió la vicepresidenta del colectivo. El deseo de los vecinos es que la fiesta vuelva a adquirir su carácter tradicional, que sean los propios vecinos los que decoren las cruces de las calles y patios "pero que no se convierta sólo en un botellón".
Los vecinos aseguran que tampoco permitirán barras en Santo Domingo, la Plaza de los Girones, las plazas Padre Suárez, Carlos Cano ni en la Fuente de las Batallas, aunque en esas zonas sí se decorarán las cruces. Ahora es el Ayuntamiento el que tiene la última palabra con las peticiones de los vecinos sobre la mesa. Hoy se reunirán en Junta Municipal de Distrito, donde los vecinos esperan que se pronuncien pese a que son conscientes de que el Consistorio está recibiendo solicitudes de cruces con barras en esta zona.
Si hoy la posición del Ayuntamiento en la Junta Municipal de Distrito fuera contraria a la propuesta de los vecinos del Realejo, éstos anuncian que iniciarán un calendario de movilizaciones.
En el recurso que han presentado los vecinos al Ayuntamiento contra la Ordenanza Reguladora de Instalación de Cruces, exigen que se dé un trato especial a los barrios históricos de tal forma que esta medida permita asegurar una especial protección de las zonas frente a las aglomeraciones humanas que se producen en días como el de la Cruz.
En este sentido los integrantes de la Asociaciónd e Vecinos del Realejo solicitan que el criterio que plantean consistente en instalar cruces tradicionales, sin barra, se extienda a otras zonas históricas de Granada tales como el Albaicín, el Sacromonte, Santa Ana y Las Angustias.
