Los empresarios han retomando en su XXV aniversario viejas reivindicaciones no satisfechas y la incorporación de nuevas tecnologías.
Hace 36 años que se publicó en el Boletín Oficial del Estado la aprobación del Polo de Desarrollo de Granada, una iniciativa enmarcada en el II Plan de Desarrollo Nacional promovido por Franco para aliviar la miseria de las provincias más deprimidas del país. Juncaril es el fruto de este proyecto que, junto con Asegra y el Aeropuerto de Granada, nació para dinamizar la economía provincial pero se topó de frente con tantos obstáculos que acabó reportando más frustraciones que esperanzas a los granadinos. Pero eso ya pasó y los empresarios que ahora lo habitan quieren celebrar el viernes 8 de abril por todo lo alto el 25 aniversario de su asociación en el Palacio de Congresos. En la actualidad, Juncaril es el polígono industrial más grande de la provincia, con unas 800 empresas de las que aproximadamente un 80 por ciento pertenece a la asociación que celebra la efeméride su creación. A pesar de su veteranía, las principales demandas de la asociación de empresarios de Juncaril aún no han sido resueltas por las administraciones competentes. La prestación de servicios públicos es desigual según la zona, el transporte público brilla por su ausencia a pesar de que diariamente se desplazan hasta este recinto miles de personas, y los accesos son insuficientes y se colapsan habitualmente.
No obstante, tanto la presidenta como el vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Juncaril, María Carbonne y Luis Curiel, expusieron ayer algunas de sus propuestas para solventar los problemas más acuciantes. Por ejemplo, plantearon la posiblidad de que los nuevos TRD de Renfe conecten la estación con el polígono o que el trazado del metro ligero incluya una parada en Juncaril. En la primera de las opciones, "Renfe no tardaría más de un par de meses", según subrayó Curiel. Además, la redacción del plan de evacuación de emergencia está a punto de concluirse y la estación depuradora de aguas residuales se terminará en breve, tras una interminable tramitación.
Entre las apuestas más ambiciosas para la nueva etapa que emprende la asociación se encuentra el centro de formación para trabajadores y empresarios, que se instalará en un edificio de 400 metros cuadrados. Para el funcionamiento de este centro se ha llegado a un acuerdo con el BIC Granada, en el centro de empresas del Parque de Ciencias de la Salud, para dotarlo de contenido I+D. Además, se prevé la instalación de sistema Wi Fi conexión inalámbrica a internet para todo el polígono.
El vicepresidente de la asociación, Luis Curiel, apuntó que "tal y como se compone hoy día el tejido empresarial en Juncaril no tiene sentido seguir considerándolo un polígono industrial ya que no es ése el sector predominante en él". Por este motivo, Curiel propuso la consideración de parque empresarial para Juncaril, lo que no alteraría su infraestructura básica pero sí la dotación de servicios y otros detalles urbanísticos. La Asociación de Juncaril pide que el tren pare en el polígono.
Los empresarios han retomando en su XXV aniversario viejas reivindicaciones no satisfechas y la incorporación de nuevas tecnologías.
Hace 36 años que se publicó en el Boletín Oficial del Estado la aprobación del Polo de Desarrollo de Granada, una iniciativa enmarcada en el II Plan de Desarrollo Nacional promovido por Franco para aliviar la miseria de las provincias más deprimidas del país. Juncaril es el fruto de este proyecto que, junto con Asegra y el Aeropuerto de Granada, nació para dinamizar la economía provincial pero se topó de frente con tantos obstáculos que acabó reportando más frustraciones que esperanzas a los granadinos. Pero eso ya pasó y los empresarios que ahora lo habitan quieren celebrar el viernes 8 de abril por todo lo alto el 25 aniversario de su asociación en el Palacio de Congresos. En la actualidad, Juncaril es el polígono industrial más grande de la provincia, con unas 800 empresas de las que aproximadamente un 80 por ciento pertenece a la asociación que celebra la efeméride su creación. A pesar de su veteranía, las principales demandas de la asociación de empresarios de Juncaril aún no han sido resueltas por las administraciones competentes. La prestación de servicios públicos es desigual según la zona, el transporte público brilla por su ausencia a pesar de que diariamente se desplazan hasta este recinto miles de personas, y los accesos son insuficientes y se colapsan habitualmente.
No obstante, tanto la presidenta como el vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Juncaril, María Carbonne y Luis Curiel, expusieron ayer algunas de sus propuestas para solventar los problemas más acuciantes. Por ejemplo, plantearon la posiblidad de que los nuevos TRD de Renfe conecten la estación con el polígono o que el trazado del metro ligero incluya una parada en Juncaril. En la primera de las opciones, "Renfe no tardaría más de un par de meses", según subrayó Curiel. Además, la redacción del plan de evacuación de emergencia está a punto de concluirse y la estación depuradora de aguas residuales se terminará en breve, tras una interminable tramitación.
Entre las apuestas más ambiciosas para la nueva etapa que emprende la asociación se encuentra el centro de formación para trabajadores y empresarios, que se instalará en un edificio de 400 metros cuadrados. Para el funcionamiento de este centro se ha llegado a un acuerdo con el BIC Granada, en el centro de empresas del Parque de Ciencias de la Salud, para dotarlo de contenido I+D. Además, se prevé la instalación de sistema Wi Fi conexión inalámbrica a internet para todo el polígono.
El vicepresidente de la asociación, Luis Curiel, apuntó que "tal y como se compone hoy día el tejido empresarial en Juncaril no tiene sentido seguir considerándolo un polígono industrial ya que no es ése el sector predominante en él". Por este motivo, Curiel propuso la consideración de parque empresarial para Juncaril, lo que no alteraría su infraestructura básica pero sí la dotación de servicios y otros detalles urbanísticos.
