El pleno municipal aprobó ayer, con el voto negativo de la oposición, un cambio del PGOU para permitir vender el espacio que hay bajo las calles y las plazas de la ciudad.
Los planes del Ayuntamiento para permitir la venta del subsuelo público de la ciudad ya han generado "movimientos especulativos por parte de los concesionarios de los aparcamientos públicos". Éste es el motivo de que el gobierno local decidiera introducir, minutos antes de su aprobación en el consejo de Gerencia, una modificación en la propuesta para matizar que la transmisión del espacio subterráneo sólo será posible en las nuevas zonas de desarrollo urbanístico, según explicó ayer el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo. El pleno del Ayuntamiento acordó ayer la aprobación inicial de una nueva modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), la que permitirá la venta o cesión de particulares del subsuelo que hay bajo los espacios públicos de la ciudad como calles, plazas y jardines. La propuesta salió adelante gracias a los catorce votos mayoritarios del grupo popular, pues tanto el PSOE (con once concejales) como IU (con dos) votaron en contra de la iniciativa.
Los grupos de la oposición no sólo se negaron a apoyar la modificación del PGOU, sino que, en el turno de debate sobre este tema, manifestaron su "enorme preocupación" por la "gravedad" de este paso que se va a dar en la ciudad.
El equipo de gobierno, por su parte, acusó a la oposición de hacer "demagogia" con este tema, que, a juicio de García-Royo, es una "polémica estéril". El edil está convencido de que "a los ciudadanos les preocupa muy poco qué se puede hacer con el subsuelo".
El concejal de Urbanismo y portavoz del equipo de gobierno trató de justificar su propuesta al explicar que los ingresos extraordinarios que la venta de subsuelo público supondrá para el Ayuntamiento "pueden contribuir a mejorar los servicios públicos, las calles y las zonas verdes". A esta argumentación, la portavoz de IU, Lola Ruiz contestó que "es grave conseguir más dinero a costa de vender lo que es de todos los ciudadanos y a costa de elevar la especulación". La edil pidió al equipo de gobierno que reflexionara más su propuesta y, sobre todo, tuviera en cuenta que si en pocos días se han detectado movimientos especulativos en el futuro podría ser mucho peor.
El PSOE, a través de su portavoz, José María Rueda, auguró a esta propuesta un "largo recorrido legal" porque "se abre paso a la privatización de espacios que pueden ser necesarios para futuros servicios públicos".
García-Royo reconoció que se trata de una "medida innovadora" pero advirtió de que ya se aplica en otras ciudades. Además, el edil aseguró que la Dirección General de los Registros y del Notariado "avala la posibilidad de patrimonializar el subsuelo bajo dominio público". El portavoz del gobierno dijo a la oposición que "puede ir a los tribuanles, pero parace que muy ilegal no es el tema".
Además, García-Royo insistió en que la venta del subsuelo "no condicionará los espacios públicos", porque el uso que se le dé a ese espacio subterráneo "tiene que ser compatible y respetuoso con la superficie". El gobierno pondrá como condición para la venta que se justifique la utilidad. Urbanismo detecta ya movimientos de "especulación" con el subsuelo.
El pleno municipal aprobó ayer, con el voto negativo de la oposición, un cambio del PGOU para permitir vender el espacio que hay bajo las calles y las plazas de la ciudad.
Los planes del Ayuntamiento para permitir la venta del subsuelo público de la ciudad ya han generado "movimientos especulativos por parte de los concesionarios de los aparcamientos públicos". Éste es el motivo de que el gobierno local decidiera introducir, minutos antes de su aprobación en el consejo de Gerencia, una modificación en la propuesta para matizar que la transmisión del espacio subterráneo sólo será posible en las nuevas zonas de desarrollo urbanístico, según explicó ayer el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo. El pleno del Ayuntamiento acordó ayer la aprobación inicial de una nueva modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), la que permitirá la venta o cesión de particulares del subsuelo que hay bajo los espacios públicos de la ciudad como calles, plazas y jardines. La propuesta salió adelante gracias a los catorce votos mayoritarios del grupo popular, pues tanto el PSOE (con once concejales) como IU (con dos) votaron en contra de la iniciativa.
Los grupos de la oposición no sólo se negaron a apoyar la modificación del PGOU, sino que, en el turno de debate sobre este tema, manifestaron su "enorme preocupación" por la "gravedad" de este paso que se va a dar en la ciudad.
El equipo de gobierno, por su parte, acusó a la oposición de hacer "demagogia" con este tema, que, a juicio de García-Royo, es una "polémica estéril". El edil está convencido de que "a los ciudadanos les preocupa muy poco qué se puede hacer con el subsuelo".
El concejal de Urbanismo y portavoz del equipo de gobierno trató de justificar su propuesta al explicar que los ingresos extraordinarios que la venta de subsuelo público supondrá para el Ayuntamiento "pueden contribuir a mejorar los servicios públicos, las calles y las zonas verdes". A esta argumentación, la portavoz de IU, Lola Ruiz contestó que "es grave conseguir más dinero a costa de vender lo que es de todos los ciudadanos y a costa de elevar la especulación". La edil pidió al equipo de gobierno que reflexionara más su propuesta y, sobre todo, tuviera en cuenta que si en pocos días se han detectado movimientos especulativos en el futuro podría ser mucho peor.
El PSOE, a través de su portavoz, José María Rueda, auguró a esta propuesta un "largo recorrido legal" porque "se abre paso a la privatización de espacios que pueden ser necesarios para futuros servicios públicos".
García-Royo reconoció que se trata de una "medida innovadora" pero advirtió de que ya se aplica en otras ciudades. Además, el edil aseguró que la Dirección General de los Registros y del Notariado "avala la posibilidad de patrimonializar el subsuelo bajo dominio público". El portavoz del gobierno dijo a la oposición que "puede ir a los tribuanles, pero parace que muy ilegal no es el tema".
Además, García-Royo insistió en que la venta del subsuelo "no condicionará los espacios públicos", porque el uso que se le dé a ese espacio subterráneo "tiene que ser compatible y respetuoso con la superficie". El gobierno pondrá como condición para la venta que se justifique la utilidad.
