Piden alguna solución para regular la actividad porque la situación se está desbordando. Los servicios se llevan a cabo en las plazas y calles residenciales, a plena luz del día.
El telón se abre a las doce, pero de la mañana. Junto a las farolas, y a plena luz del día, empiezan a ocupar sus puestos las chicas que ejercen la prostitución en el eje de la Carretera de Jaén. Las temperaturas son a esa hora más agradables y llevar la minifalda resulta más llevadero. Aunque hay más de mini, que de falda, lo que obviamente 'distrae' a los numerosos conductores y atrae a los clientes. El escenario y los protagonistas son los mismos, pero han cambiado la decoración y la iluminación. La prostitución ha multiplicado turnos desde hace un mes. En Carretera de Jaén ya se puede ver a las chicas en horario de mañana, de tarde y de noche. Cuanto menos, insólito, en el corazón de una zona residencial.
Este verano ya creció considerablemente el número de chicas que ocupaba esta vía, con noches de hasta treinta jóvenes en apenas trescientos metros. Y el negocio debe ir bien, porque ha habido un auténtico 'efecto llamada'. «Desde hace un mes o así, se han venido también por la mañana. Y como nadie les dice nada, pues lo han tomado como costumbre», explica Ángel Rubio, presidente de la Asociación de Vecinos de Almanjáyar.
«En vez de mejorar la situación, está empeorando», apunta Rubio, que ya ha trasladado este problema a la Subdelegación del Gobierno, organismo con el que esperan mantener una reunión próximamente. Aunque hace un par de meses, cuando volvieron a plantear los problemas de inseguridad y suciedad que la presencia de las chicas y sus 'protectores' les generaba, no se había puesto en marcha todavía el horario diurno.
«Antes era un problema porque los vecinos tenían que ir andando hasta la estación de autobuses para coger el urbano y las mujeres no iban seguras en cuanto se hacía de noche. Pero ahora, que hemos conseguido que las paradas lleguen hasta la rotonda de Casería de Aguirre, la cosa está peor». Y es que hay varios puntos estratégicos, unas esquinas que parecen tener dueño. IDEAL comprobó ayer como al filo de la una del mediodía había ya siete chicas apostadas en las calles perpendiculares de Carretera de Jaén. En clara actitud provocativa, saludan a los conductores que reducen la marcha al pasar, que son muchos. Durante una media hora, un turismo de gran tamaño se acerca de una a otra para preguntar algo a las jóvenes, y 'controlar' quien se acerca a ellas. A bordo, dos hombres jóvenes morenos, que observan el tránsito de vehículo, sus proxenetas. En apenas una hora se acercan hasta ellas coches de marcas caras, motos y hasta una autocaravana.
Es tal el tránsito que, justo delante de una de las esquinas en la que hay una pareja de chicas, se produce una colisión por alcance entre dos coches. La jornada vespertina de estas trabajadoras se prolonga hasta las cinco de la tarde. A esa hora, una de ellas, ataviada con una minúscula falda saca una bolsa de entre los matorrales. Dentro lleva unos vaqueros que sustituirán a las medias de rejilla y la minifalda negra. Tras el cambio de prenda, se marcha acompañada por el chico que ha ido a recogerla. Probablemente, vuelva al mismo lugar unas horas después.
Consumación pública
Pero lo que más molesta a los vecinos, es que cuando aparece un cliente dispuesto, la escena posterior se desarrolla en cualquiera de los jardines que hay en los alrededores. La mayoría no se esconde en absoluto. Y algunos pagan por el servicio de las chicas, pero otros se quedan aparcados observándolas, dentro del coche. Así que el tránsito de clientes, chicas y mirones, es constante durante todo el día. «Sólo los domingos, que hay mercadillo, se 'cortan' de venir por la mañana», apunta Inma, una de las vecinas de Casería de Aguirre.
Hay que recordar que la prostitución no es ilegal y que, según han apuntado en ocasiones anteriores desde la Policía Nacional, responsable de la Seguridad Ciudadana en la capital, las chicas extranjeras suelen estar de forma regular en España. Esto dificulta la regulación.
IDEAL contactó con el concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Moral, que no tenía constancia aún del nuevo turno diurno de la prostitución en carretera de Jaén. Moral redundó en la complicada solución que tendría este asunto, para el que los vecinos piden algún tipo de ordenanza, como las que ya se han puesto en marcha en Madrid o Barcelona.
Zona residencial
Elena Benítez, que es presidenta de la asociación de vecinos de uno de los bloques nuevos junto a Carretera de Jaén, señala otro de los nuevos problemas. «Nosotros no podemos cambiarnos de casa, porque vivimos en VPO y no se pueden vender hasta dentro de diez años, pero es que al lado se están construyendo bloques que se están vendiendo a precio 'de lujo' y mira qué panorama». La mujer explica esto señalando los edificios que hay en construcción junto a la estación de autobuses, cientos de viviendas que se promocionan como una de las zonas residenciales más agradables de Granada.
De momento, tiendas no tienen muchas, pero ya cuentan con otro tipo de servicio en turnos de 24 horas.
