«Cuantos más árboles salvemos, mejor»Una
veintena de integrantes de diversos colectivos sociales se concentraron
ayer en la avenida de Constitución para pedir la dimisión del alcalde.
El Ayuntamiento ha acometido la tala de 35 de los olmos siberianos que lucen en la avenida desde hace unos 30 años amparado en un informe técnico que advierte del riesgo de caída de los mismos por el mal estado que presentan debido a una inadecuada pavimentación originaria de la zona.
Otro informe encargado por la asociación Granada Histórica Cultural sostiene que, en general, los árboles están sanos y que los síntomas de enfermedad que puedan presentar algunos se debe a una «mala planificación» de las obras de reforma de la avenida que acomete el consistorio.
El Ayuntamiento, que sustituirá los olmos talados por otras especies, se comprometió a tratar de salvar, con la aplicación de medidas correctoras, el resto de los árboles afectados hasta los 84 que, según el informe técnico que maneja, presentan problemas de estabilidad. La asociación Granada Histórica Cultural tiene previsto reunirse hoy con el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, para trasladarle la oposición de colectivos granadinos a la decisión municipal
Por su parte el Partido Andalucista pidió al Ayuntamiento de Granada que compense a los ciudadanos con la plantación de siete árboles por cada uno de los sesgados en la ciudad, con independencia de los que se repondrán en esa céntrica vía, Fígares y el Salón.
Hechos consumados
El candidato a la Alcaldía por el PA, Fernando Egea, criticó en un comunicado la «política de hechos consumados» practicada por el Ayuntamiento «frente al deseo de los vecinos, asociaciones y ciudadanía en general», respecto a la tala de parte de los olmos de la avenida de la Constitución, que a su juicio pudo evitarse. Para Egea, la actuación municipal ha supuesto una «pérdida de fe» de los ciudadanos en la capacidad de gestión del Ayuntamiento.
Aunque consideró que los árboles derribados podrían suponer un peligro de desplome, argumento esgrimido por el Ayuntamiento para su tala, dijo que esa circunstancia debió haberla previsto el consistorio cuando decidió acometer las obras de reforma de la avenida de la Constitución a fin de evitar la pérdida de los olmos.
