Multan a una mujer con 420 euros por no recoger los excrementos de su perro.
Es la primera sanción de la historia de Granada por defecaciones de animales en la calle, y además le imponen una segunda multa por llevar los canes sueltos. El Ayuntamiento intensificará, cuando la nueva ordenanza esté en vigor, las inspecciones en parques y jardines, con presencia de inspectores camuflados.
Los inspectores municipales de Medio Ambiente y la Policía Local han hecho efectiva la advertencia de sancionar a los dueños de perros que no recogen las cacas de sus mascotas en la vía pública. Ya han colocado la primera multa de la historia de la ciudad por este motivo. Ha sido a una mujer que llevaba dos perros, un pastor alemán y otro más pequeño sin raza definida.
Los llevaba sueltos y, además, no recogió los excrementos de uno ellos, el más grande. Para esta señora la mala suerte fue que la defecación ocurrió en presencia de agentes de la Policía Local. «No es fácil que los policías o los inspectores de Medio Ambiente puedan denunciar a nadie por este motivo, ya que no se les pilla 'in fraganti', e incluso que se pueda delimitar la propiedad del perro», afirma el concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Mérida. En este caso ocurrió y, después de más de diez años con una legislación que sanciones este comportamiento, se ha interpuesto la primera sanción a un ciudadano por la caca de sus perros.
Según el expediente sancionador, ocurrió en la esquina entre la Gran Vía y la calle Marqués de Falces a plena luz del día, a las 12 de la mañana.
Una mujer iba acompañada por sus dos perros, cuando uno de ellos, el pastor alemán, hizo sus necesidades en la calle. La mujer no hizo nada por recoger los excrementos y continuó su camino, pero los agentes de Policía Local le interceptaron y reconoció que los perros eran de su propiedad. Para esta señora el problema se duplicaba, no sólo incumplía la ordenanza de limpieza, cometía una segunda infracción, permitir que
sus perros fuesen sueltos por la calle, sin correa. La aplicación del expediente sancionador implica dos sanciones, cada una de ellas con cantidades que oscilan entre 74 y 500 euros. En este caso se ha aplicado la multa en su grado medio, es decir 212 euros por cada una de ellas, lo que implica que la señora tendrá que pagar 424 euros.
El primero
Es el primer caso de estas características que se da en Granada, donde la presencia de cacas de perro en las calles es algo habitual y los propietarios de canes, en general, no se preocupan de recoger los excrementos de sus perros. La concejalía de Medio Ambiente ha incrementado considerablemente las sanciones por esta infracción.
La nueva ordenanza de limpieza sancionará con cantidades que llegarán hasta 750 euros a quienes no cumplan con la norma. El problema principal, según el concejal de Medio Ambiente, es la dificultad de pillarles en el acto. Para evitar este problema la nueva normativa otorgará el carácter de autoridad pública a los inspectores, por lo que
podrán denunciar y no necesitarán a la Policía Local para multar al dueño del perro.
El Ayuntamiento intensificará sus campañas contra los incumplidores, incluso con la presencia de inspectores camuflados en las plazas, como si fuesen otros propietarios de perros.
