Las instalaciones contarán con un aula de Medio Ambiente para formar en la necesidad del reciclado en la ciudad Los contenedores están soterrados.
Estará en marcha a principios del próximo año, posiblemente durante el mes de enero. Las obras del primer ecoparque de la capital están muy avanzadas, por lo que el concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Mérida, cree que se cumplirán los plazos para la puesta en marcha de un proyecto en el que se han tenido que concentrar la totalidad de los ecoparques previstos para la ciudad.
Está en el polígono el Florío, junto a la circunvalación, en una zona no residencial. Se trata de unas instalaciones con un total de 9.000 metros cuadrados, de los que una gran parte estarán dedicados a zonas verdes y paseos. Según los datos de la concejalía de Medio Ambiente, el primer ecoparque de Granada tiene como objetivo el depósito de una gran cantidad de residuos no orgánicos que se generan en la ciudad y que los ciudadanos no saben qué hacer con ellos. Ya se han construido, bajo tierra, 16 espacios para los contenedores. Se destinarán a residuos procedentes de obras menores, como son todos los cascotes y escombros que salen de hacer modificaciones en hogares de la ciudad. También habrá otros espacios para pequeños electrodomésticos, como microondas, batidoras y un largo etcétera de aparatos que nadie sabe cómo deshacerse de ellos cuando ya no sirven.
Aparatos viejos
Se ha incluido un depósito especialmente diseñado para material informático, ya que ha sido una petición reiterada de numerosos ciudadanos, e incluso de los técnicos de Medio Ambiente y de Inagra que encuentran centenares de monitores y ordenadores tirados en las basuras. Lógicamente el ecoparque tendrá también contenedores para grandes embalajes y para cartones de mayor tamaño que los que normalmente depositamos en los contenedores azules. El plástico también podrá llevarse al ecoparque, igual que los residuos de poda y jardinería.
Juan Antonio Mérida afirma que se trata de un lugar para que la gente lleve sus residuos. Está concebido mediante accesos en rampas por los que podremos circular con nuestro coche hasta la boca del contenedor correspondiente, echar lo que traemos y volver a salir.
Este ecoparque ha tenido que duplicar su capacidad al asimilar los espacios que tenían que construirse en otros tres puntos de la capital y que los vecinos pidieron que no se hicieran. Ha necesitado una inversión de 1,3 millones de euros, de los que un 80% los aportan los fondos de cohesión de la UE y el resto el Ayuntamiento de Granada.
Educativo
El ecoparque tendrá también una función educadora. Se ha construido ya un aula de 90 metros cuadrados donde se impartirán talleres y charlas a grupos de escolares, mayores, y a quienes quieran conocer los diferentes aspectos del reciclaje y la necesidad reducir el consumo y de reutilizar en la medida de lo posible. El Ayuntamiento espera que cuando los ciudadanos vean que no se trata de un vertedero, sino de un espacio limpio y ambientalmente perfecto, querrán más ecoparques en la ciudad. El primer ecoparque se abrirá en enero y podrá recoger residuos informáticos
Las instalaciones contarán con un aula de Medio Ambiente para formar en la necesidad del reciclado en la ciudad Los contenedores están soterrados.
Estará en marcha a principios del próximo año, posiblemente durante el mes de enero. Las obras del primer ecoparque de la capital están muy avanzadas, por lo que el concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Mérida, cree que se cumplirán los plazos para la puesta en marcha de un proyecto en el que se han tenido que concentrar la totalidad de los ecoparques previstos para la ciudad.
Está en el polígono el Florío, junto a la circunvalación, en una zona no residencial. Se trata de unas instalaciones con un total de 9.000 metros cuadrados, de los que una gran parte estarán dedicados a zonas verdes y paseos. Según los datos de la concejalía de Medio Ambiente, el primer ecoparque de Granada tiene como objetivo el depósito de una gran cantidad de residuos no orgánicos que se generan en la ciudad y que los ciudadanos no saben qué hacer con ellos. Ya se han construido, bajo tierra, 16 espacios para los contenedores. Se destinarán a residuos procedentes de obras menores, como son todos los cascotes y escombros que salen de hacer modificaciones en hogares de la ciudad. También habrá otros espacios para pequeños electrodomésticos, como microondas, batidoras y un largo etcétera de aparatos que nadie sabe cómo deshacerse de ellos cuando ya no sirven.
Aparatos viejos
Se ha incluido un depósito especialmente diseñado para material informático, ya que ha sido una petición reiterada de numerosos ciudadanos, e incluso de los técnicos de Medio Ambiente y de Inagra que encuentran centenares de monitores y ordenadores tirados en las basuras. Lógicamente el ecoparque tendrá también contenedores para grandes embalajes y para cartones de mayor tamaño que los que normalmente depositamos en los contenedores azules. El plástico también podrá llevarse al ecoparque, igual que los residuos de poda y jardinería.
Juan Antonio Mérida afirma que se trata de un lugar para que la gente lleve sus residuos. Está concebido mediante accesos en rampas por los que podremos circular con nuestro coche hasta la boca del contenedor correspondiente, echar lo que traemos y volver a salir.
Este ecoparque ha tenido que duplicar su capacidad al asimilar los espacios que tenían que construirse en otros tres puntos de la capital y que los vecinos pidieron que no se hicieran. Ha necesitado una inversión de 1,3 millones de euros, de los que un 80% los aportan los fondos de cohesión de la UE y el resto el Ayuntamiento de Granada.
Educativo
El ecoparque tendrá también una función educadora. Se ha construido ya un aula de 90 metros cuadrados donde se impartirán talleres y charlas a grupos de escolares, mayores, y a quienes quieran conocer los diferentes aspectos del reciclaje y la necesidad reducir el consumo y de reutilizar en la medida de lo posible. El Ayuntamiento espera que cuando los ciudadanos vean que no se trata de un vertedero, sino de un espacio limpio y ambientalmente perfecto, querrán más ecoparques en la ciudad.
