El municipio multará con cien euros por tirar colillas a la calle.
La normativa impondrá sanciones de 100 a 750 euros para las personas que arrojen papeles a la calle, sacudan alfombras en balcones o escupan en la vía.
La entrada en vigor de la nueva ley que prohíbe el consumo de tabaco en los lugares de trabajo y que ha llevado a muchas personas a fumar en la calle va a coincidir en Granada con una nueva ordenanza de limpieza que, sin duda, endurece las sanciones por ensuciar la ciudad con todo tipo de residuos, incluidas las colillas. Así, y pese a que el concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Mérida, destacó que "no nos cebaremos con las personas por tirar los restos de sus cigarros", lo cierto es que la nueva normativa contempla multas de cien a 750 euros para los ciudadanos que arrojen papeles, envoltorios o cualquier tipo de basura a la vía pública. Hasta ahora los ciudadanos que eran sorprendidos haciendo caso omiso de las papeleras apenas tenían que hacer frente a sanción alguna.
Pero, es más, el gobierno municipal pretende dotar a los inspectores de Medio Ambiente de autoridad para imponer multas –en la actualidad sólo los agentes de la Policía Local pueden sancionar– con lo que dispondrá de más personal para luchar por mantener limpia la ciudad. "Es que ahora hay muchas infracciones que no se sancionan porque los inspectores no tienen capacidad para multar", reconoció Mérida, que añadió que la nueva ordenanza se analizará este lunes en comisión informativa de Medio Ambiente.
Por lo pronto, el texto precisa las infracciones, su correspondiente sanción y su grado de gravedad, algo que en la actual ordenanza de la limpieza "aparece de forma vaga", afirmó el concejal de Medio Ambiente. Así, el Ayuntamiento incluye como faltas leves desde tirar basura a la calle, a escupir en la vía pública o sacudir alfombras o esterillas en ventanas o balcones. Los infractores deberán correr con multas que podrían alcanzar los 750 euros. Eso sí, el importe final de la penalización dependerá de las circunstancias del responsable o el daño ocasionado al medio ambiente o a la salud pública.
Pero, sin duda, si hay algo que el gobierno municipal ha evidenciado con esta normativa es su intención de erradicar las pintadas de las fachadas de los edificios. Por lo pronto, ha elevado a categoría de graves esta infracción y plantea multas de 750 euros a 1.500 para los individuos que sean autores de las mismas. Eso sí, el texto salva de la hoguera a los responsable de "pinturas murales de carácter artístico" que, no obstante, deberán disponer de autorización del Ayuntamiento de Granada o del propietario del inmueble en cuestión. También califica como infracción grave la pegada masiva de carteles o el reparto en la vía pública de octavillas sin permiso municipal.
Por su parte, el concejal de Medio Ambiente mostró su convencimiento de que con esta medida el Ayuntamiento de Granada contará con más y mejores instrumentos para velar por la limpieza y el respeto del entorno público. Incluso, hizo hincapié que también se endurecen las penas para los propietarios de animales que no miccionen o deposicionen en los lugares establecidos.
Por lo que respecta a las penalizaciones muy graves, que conllevan una multa de 1.500 a 3.000 euros, afectan menos al ciudadano de a pie. Así, se refiere, entre otros, al vertido incontrolado de residuos en espacios no contemplados para ello.
En la actualidad, la multa más elevada prevista por el Ayuntamiento de Granada por ensuciar la ciudad se fija en 30.120 euros –el texto habla todavía en pesetas, esto es, cinco millones de la antigua moneda– y se impone por "el abandono, vertido, depósito o eliminación incontrolado de residuos urbanos fuera de los espacios establecidos" (sic). Con 150.000 pesetas se incluyen infracciones que van desde permitir a terceros que depositen residuos urbanos en lugares privados sin autorización municipal o "las demás infracciones a lo dispuesto en esta ordenanza".
La multa más leve –entre las 10.000 y el medio millón de pesetas– se fija para las personas que dañen los "bienes de dominio público" referentes a la limpieza pública o recogida de basura.
A partir de ahora, sin duda, los ciudadanos de Granada tendrán más claro cómo tratar a la ciudad donde residen.
