Con la nueva Ley de Grandes Ciudades, los grupos políticos pueden designar un cargo de confianza que recibirá 40.000 euros anuales.
El secretario general del PP de Granada, Antonio Ayllón, es ya personal contratado del Ayuntamiento de Granada por designación directa del alcalde, José Torres Hurtado, que firmó un decreto el pasado 1 de abril para el nombramiento del número dos de su partido en la provincia como asesor del grupo municipal popular en el Consistorio. El Boletín Oficial de la Provincia publicó ayer el nombramiento oficial de Ayllón, uno de los máximos responsables orgánicos del PP de Granada, después de Sebastián Pérez, presidente del partido y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Granada. El nuevo asesor es también concejal del PP en Loja, aunque, según del decreto de Torres Hurtado, se incorpora al cargo de Granada con dedicación exclusiva.
Los grupos municipales pueden contratar ahora a cargos de confianza como asesores, que tendrán un sueldo de 40.000 euros anuales. Para ello, el Ayuntamiento ha consignado una partida presupuestaria especial.
La Ley de Grandes Ciudades, que entró en vigor el año pasado, y el nuevo Reglamento Orgánico Municipal aprobado tras un acuerdo entre PP y PSOE prevén la contratación de estos cargos de confianza para que presten servicio a cada uno de los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de Granada.
El Partido Popular ha sido el primero en dar el paso y elegir a uno de sus asesores de grupo. Lo más inesperado ha sido el perfil del alto cargo político elegido para este puesto, que en principio se concibió para un cierto asesoramiento técnico.
Pero el Partido Popular no será el único en tener en breve un asesor. El PSOE tiene previsto anunciar en los próximos días el nombre de su cargo de confianza. Pero en este caso, según explicó su portavoz, José María Rueda, se tratará de un nombramiento con un perfil mucho más técnico y no tan político.
La presencia de asesores en los grupos políticos de organismos públicos es común en otra instituciones como la Diputación, donde desde hace tiempo cada partido tiene a su persona de confianza. El Ayuntamiento contrata como asesor al número dos del PP.
Con la nueva Ley de Grandes Ciudades, los grupos políticos pueden designar un cargo de confianza que recibirá 40.000 euros anuales.
El secretario general del PP de Granada, Antonio Ayllón, es ya personal contratado del Ayuntamiento de Granada por designación directa del alcalde, José Torres Hurtado, que firmó un decreto el pasado 1 de abril para el nombramiento del número dos de su partido en la provincia como asesor del grupo municipal popular en el Consistorio. El Boletín Oficial de la Provincia publicó ayer el nombramiento oficial de Ayllón, uno de los máximos responsables orgánicos del PP de Granada, después de Sebastián Pérez, presidente del partido y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Granada. El nuevo asesor es también concejal del PP en Loja, aunque, según del decreto de Torres Hurtado, se incorpora al cargo de Granada con dedicación exclusiva.
Los grupos municipales pueden contratar ahora a cargos de confianza como asesores, que tendrán un sueldo de 40.000 euros anuales. Para ello, el Ayuntamiento ha consignado una partida presupuestaria especial.
La Ley de Grandes Ciudades, que entró en vigor el año pasado, y el nuevo Reglamento Orgánico Municipal aprobado tras un acuerdo entre PP y PSOE prevén la contratación de estos cargos de confianza para que presten servicio a cada uno de los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de Granada.
El Partido Popular ha sido el primero en dar el paso y elegir a uno de sus asesores de grupo. Lo más inesperado ha sido el perfil del alto cargo político elegido para este puesto, que en principio se concibió para un cierto asesoramiento técnico.
Pero el Partido Popular no será el único en tener en breve un asesor. El PSOE tiene previsto anunciar en los próximos días el nombre de su cargo de confianza. Pero en este caso, según explicó su portavoz, José María Rueda, se tratará de un nombramiento con un perfil mucho más técnico y no tan político.
La presencia de asesores en los grupos políticos de organismos públicos es común en otra instituciones como la Diputación, donde desde hace tiempo cada partido tiene a su persona de confianza.
