Los técnicos han determinado que las obras a lo largo de todo el Camino de Ronda deberán realizarse, en lugar de con máquinas tuneladoras, con paneles, aunque eso obligue a abrir toda la calle.
La reunión que se celebró el lunes en Sevilla entre los responsables de la Consejería de Obras Públicas y los de la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada han permitido conocer nuevos detalles sobre el proyecto de la línea de metro que atravesará la ciudad. Los técnicos han determinado que es posible realizar el trazado soterrado por todo el Camino de Ronda, también bajo el cauce del río Genil, y volverá a salir a la superficie en la Avenida de América a la altura de la Hípica. En cualquier caso, esta actuación se tendrá que realizar con el sistema de plataformas verticales en todo el trazado, incluido el río, una actuación que obligará a levantar toda la calle y reformarla de forma integral. En el paso del Genil, la actuación recoge desviar el cauce mientras se realiza el túnel.
El concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, señaló que el Ayuntamiento ha aceptado ser "un convidado de piedra" con respecto a las obras del metro para evitar "más controversias" o una paralización del proyecto y aclaró que la Junta de Andalucía asumirá la propiedad de la obra, negando así la posibilidad de establecer un consorcio donde pueda estar representado el Ayuntamiento, al tiempo que sacará a concurso por separado la construcción y la explotación del metro.
El nuevo trazado que se ha acordado entre las instituciones tendrá un sobrecoste de 22 millones de euros, sobre el trazado inicial previsto, llegando a 298 millones.
La Junta asumirá la propiedad de la obra por lo que, según García-Royo, "nos convertimos en subvencionadores de una obra propiedad exclusiva de la Junta", puesto que el Ayuntamiento financia la misma aportando un 17 por ciento del total, como el resto de los ayuntamientos implicados.
En septiembre el proyecto estará redactado y se iniciará su licitación, algo que permitirá a finales de año o principios del 2006 comenzar las obras.
En cuanto a la financiación, la Junta ha propuesto el modelo de Málaga y Sevilla, pero modificado. En estos ayuntamientos han sacado a concurso el proyecto, la ejecución de las obras y la explotación del metro, y, sin embargo, en Granada se hará por separado la concesión de la ejecución de las obras y la explotación, tras la consideración de la Junta de que puede haber menos empresas que quieran quedarse con la construcción y la explotación por ser menos rentable, por el menor volumen de viajeros previsto. Esto, según García-Royo, hará que el Ayuntamiento tenga que aportar 14 millones de euros durante cuatro años, el 17 por ciento del coste total. Málaga y Sevilla aportan, en cambio, un tercio del 17 por ciento que les corresponde durante los cuatro años de duración de las obras "y a partir del quinto año sólo aportan la diferencia que haya entre la tarifa técnica del billete y lo que paga el usuario", para que el concesionario recupere la inversión.
Para el resto de la financiación que debe aportar el Ayuntamiento, unos 30 millones, la Junta ofrece un calendario de pagos de 30 años, por lo que desde el Consistorio se está estudiando si sobre esta cantidad se aplicará carga financiera, algo que no podría asumir el Consistorio.
En cuanto a la explotación, el Ayuntamiento también tendrá que contribuir con su 17 por ciento a la diferencia entre la tarifa técnica del billete y el precio que se cobra al usuario. La tarifa técnica estará alrededor del euro y la tarifa al público no superará los 0,72 euros. El Metro subterráneo obligará a levantar la Redonda y desviar el rió.
Los técnicos han determinado que las obras a lo largo de todo el Camino de Ronda deberán realizarse, en lugar de con máquinas tuneladoras, con paneles, aunque eso obligue a abrir toda la calle.
La reunión que se celebró el lunes en Sevilla entre los responsables de la Consejería de Obras Públicas y los de la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Granada han permitido conocer nuevos detalles sobre el proyecto de la línea de metro que atravesará la ciudad. Los técnicos han determinado que es posible realizar el trazado soterrado por todo el Camino de Ronda, también bajo el cauce del río Genil, y volverá a salir a la superficie en la Avenida de América a la altura de la Hípica. En cualquier caso, esta actuación se tendrá que realizar con el sistema de plataformas verticales en todo el trazado, incluido el río, una actuación que obligará a levantar toda la calle y reformarla de forma integral. En el paso del Genil, la actuación recoge desviar el cauce mientras se realiza el túnel.
El concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, señaló que el Ayuntamiento ha aceptado ser "un convidado de piedra" con respecto a las obras del metro para evitar "más controversias" o una paralización del proyecto y aclaró que la Junta de Andalucía asumirá la propiedad de la obra, negando así la posibilidad de establecer un consorcio donde pueda estar representado el Ayuntamiento, al tiempo que sacará a concurso por separado la construcción y la explotación del metro.
El nuevo trazado que se ha acordado entre las instituciones tendrá un sobrecoste de 22 millones de euros, sobre el trazado inicial previsto, llegando a 298 millones.
La Junta asumirá la propiedad de la obra por lo que, según García-Royo, "nos convertimos en subvencionadores de una obra propiedad exclusiva de la Junta", puesto que el Ayuntamiento financia la misma aportando un 17 por ciento del total, como el resto de los ayuntamientos implicados.
En septiembre el proyecto estará redactado y se iniciará su licitación, algo que permitirá a finales de año o principios del 2006 comenzar las obras.
En cuanto a la financiación, la Junta ha propuesto el modelo de Málaga y Sevilla, pero modificado. En estos ayuntamientos han sacado a concurso el proyecto, la ejecución de las obras y la explotación del metro, y, sin embargo, en Granada se hará por separado la concesión de la ejecución de las obras y la explotación, tras la consideración de la Junta de que puede haber menos empresas que quieran quedarse con la construcción y la explotación por ser menos rentable, por el menor volumen de viajeros previsto. Esto, según García-Royo, hará que el Ayuntamiento tenga que aportar 14 millones de euros durante cuatro años, el 17 por ciento del coste total. Málaga y Sevilla aportan, en cambio, un tercio del 17 por ciento que les corresponde durante los cuatro años de duración de las obras "y a partir del quinto año sólo aportan la diferencia que haya entre la tarifa técnica del billete y lo que paga el usuario", para que el concesionario recupere la inversión.
Para el resto de la financiación que debe aportar el Ayuntamiento, unos 30 millones, la Junta ofrece un calendario de pagos de 30 años, por lo que desde el Consistorio se está estudiando si sobre esta cantidad se aplicará carga financiera, algo que no podría asumir el Consistorio.
En cuanto a la explotación, el Ayuntamiento también tendrá que contribuir con su 17 por ciento a la diferencia entre la tarifa técnica del billete y el precio que se cobra al usuario. La tarifa técnica estará alrededor del euro y la tarifa al público no superará los 0,72 euros.
