El Ayuntamiento elimina autobuses por la tarde para ahorrar dinero.
La empresa tiene orden de hacer un 4 por ciento menos de kilómetros.
Se han quitado los vehículos con menos afluencia, garantizando que el viajero tenga a menos de 40 metros otra parada de bus.
La línea 5 y la 10 han sufrido recortes en el número de vehículos.
La crisis económica que atraviesa el Ayuntamiento de Granada ya se ha dejado sentir en el transporte urbano de la ciudad. Las líneas del servicio público han sido sometidas a un análisis exhaustivo para determinar qué vehículos son menos utilizados y eliminarlos del recorrido. La merma se ha dejado notar en el servicio de tarde en líneas como la 5 o la 10 que han pasado de tener 6 vehículos a 4, según explican los trabajadores de la empresa Rober.
Desde el área de Movilidad del Ayuntamiento aseguran que el objetivo de la medida es recortar en un 4 por ciento el kilometraje que realizan anualmente los vehículos e insisten en que los autobuses se han quitado de aquellas líneas y de aquellas horas en las que se ha comprobado que no había demanda suficiente puesto que sólo viajaban unos cuantos pasajeros. "Sólo hemos tocado las líneas que tienen alternativa, es decir aquellas en las que se puede seguir garantizando el sevicio sin que el usuario tenga que andar más de 40 metros para encontrar otra parada", manifestó el concejal de Movilidad José Manuel García Nieto.
El responsable municipal reconoce que la situación económica del Ayuntamiento obliga a ajustar números y a reducir gastos. "La crisis económica en la que estamos sumidos hace que ya no podamos mantener autobuses con dos personas", añadió el concejal de Movilidad
Mantener el servicio de autobuses en Granada le cuesta al Ayuntamiento 14 millones de euros al año. El Consistorio le paga a la empresa en función de los kilómetros recorridos. Durante el año 2007 los autobuses de Granada realizaron 7.700.000 kilómetros. por lo que la reducción planteada por el Ayuntamiento supondrá una merma de más de 300.000 kilómetros.
Aunque desde el área de Movilidad insisten en que el recorte no tendrá prácticamente repercusión en el servicio prestado, los trabajadores de la empresa Rober no son tan optimistas. "Las consecuencias del recorte ya se están empezando a notar, hay pasajeros que se quedan en tierra porque los autobuses van hasta arriba", argumentó uno de los trabajadores de la empresa.
El reflejo de la actuación también ha tenido repercusión en la bolsa de trabajo de Rober, ya que al reubicar a estos conductores en otras líneas, hace meses que no entra ningún conductor nuevo a la empresa. "Tenemos una reunión pendiente con el concejal de Movilidad desde el pasado mes de febrero para que nos dé información", alegan desde la empresa de transporte.
El concejal de Izquierda Unida, Manuel Morales, lamentó ayer que la crisis económica por la que pasa el Ayuntamiento haya repercutido ya en el transporte público "cuando éste debe ser el último servicio en el que hay que ahorrar", lamentó Morales, quien asegura que los pasajeros están sufriendo mayores tiempos de espera. Según el concejal del grupo de izquierdas la medida le permitirá ahorrar al Ayuntamiento 1,5 millones de euros.
Conscientes de la necesidad de que el Ayuntamiento se ajuste el cinturón, Morales sugirió otras medidas de ahorro como la eliminación de la unidad equina de la Policía Local, la supresión de la subida de sueldos que el Ayuntamiento aplicó a los concejales al iniciar el mandato o la retirada de la campaña de propaganda que se realiza a través del periódico municipal. "Si esta medida se ha llevado a cabo, el equipo de gobierno tiene que explicarlo a la ciudadanía", insistió Morales.