El próximo día 30 habrá otra cumbre a tres bandas para acordar la estación del AVE.


El alcalde, Torres Hurtado, expresaba su total conformidad con el acceso semisoterrado con el ministro Álvarez Cascos y ahora no está de acuerdo


El próximo día 30, el Ayuntamiento, la Junta de Andalucía y responsables del Ministerio de Fomento volverán a reunirse para tratar de desatascar una de esas controversias tan típicas, y estériles, que soporta con demasiada frecuencia la ciudad de Granada: hallar un arreglo para la llegada de la Alta Velocidad a la capital.

Lo cierto es que la polémica a propósito de la futura estación del AVE no se entiende muy bien. Al parecer, y con los matices y precisiones que se quiera, todos los implicados están de acuerdo en que ese equipamiento deber ser soterrado, con lo que la ciudad ganaría nuevos espacios, y en que el acceso de los trenes tendría que ser semisoterrado.

Sin embargo, no hay manera.

El alcalde y el equipo de gobierno local del PP se aferran a la famosa correspondencia que mantuvieron en su día con Benigno Blanco, secretario de Estado de Infraestructuras cuando gobernaba José María Aznar. En ese cruce de cartas -cuyo contenido se reproduce en esta página-, Torres Hurtado expresaba su «total conformidad» con un proyecto que preveía soterrar la estación «en los terrenos de la estación actual y con acceso ferroviario semisoterrado». Pues bien, el Grupo Municipal Socialista y el PSOE aseguran que ése es también su planteamiento -básicamente, es lo que figuraba en el PGOU elaborado por el anterior gobierno municipal tripartito-.

Las líneas maestras de la propuesta socialista son las siguientes: dejar la estación donde está; enterrar las vías en La Chana; destinar las zonas libres a equipamientos; que la estación sea 'intermodal' con el metro -que exista una conexión entre ambos medios de transporte- ; y levantar la línea Granada-Moreda.

Anterior reunión

Es decir, que las diferencias entre la oferta de Benigno Blanco y la del PSOE, de existir, serían mínimas.

Fomento y la Junta, en teoría, también estarían de acuerdo con ese diseño. Pero el acuerdo no acaba de fraguar. Así las cosas, el asunto está exactamente igual que tras la anterior cumbre a tres bandas, que tuvo lugar en marzo de 2005 en Madrid. Allí se acordó la constitución de un grupo de trabajo que serviría para avanzar en los asuntos pendientes. Y hasta hoy.