A.VV. Albayda ha sido la única asociación de vecinal de la Junta Municipal de Distrito Beiro que ha solicitado formalmente al municipio la ampliación del recorrido de la famosa Línea de Alta Capacidad (LAC) hasta la terminal de autobuses en Avenida Juan Pablo II.

Para el colectivo, la desaparición de las líneas 33 —que con 4.447.866 viajeros en 2011 era la primera línea por volumen de viajeros del municipio— y de la línea 3 —con 2.149.060 viajeros en 2011— han supuesto la pérdida de dos conexiones directas que permitían comunicar de manera inmediata la Estación de Autobuses con el Centro de la ciudad.

La ausencia de una conexión directa entre la Estación de Autobuses y el centro de la ciudad resulta difícil de aceptar para el vecindario pues la parada de autobús de la terminal fue con 1.303.741 viajeros registrados en 2010 la principal parada de Granada por subida de viajeros, por delante incluso de Puerta Real. Algo hasta cierto punto lógico teniendo en cuenta que en este ámbito territorial se general 50,9% de los desplazamientos que van de Norte al centro de la capital y que la zona Norte es el principal destino de los pasajeros que suben a un autobús en el centro de la capital.

Con el intercambiador situado finalmente a tan sólo 1.300 metros —recordemos que en principio estaba previsto ubicarlo en La Caleta— resulta extraño para los pasajeros/as y para los propios vecinos/as tener que subirse a un autobús para trasbordar a la LAC tan sólo tres paradas después, más si cabe cuando esta infraestructura es el principal nodo de comunicaciones de la ciudad.

Por otra parte, Albayda cuenta además con una configuración viaria que facilitaría que la circulación de la línea LAC. Sus amplias avenidas y la ausencia de semaforización contribuiría a que los autobuses pudieran alcanzar la terminal de autobuses con gran facilidad y sin las dificultades asociadas a zonas con mayor densidad de tráfico.

La llegada de la LAC a la terminal de autobuses o de una conexión directa con el centro urbano complementaría justamente la parte del recorrido a la que el metropolitano no puede ofrecer cobertura. Es decir, dotaría a la ciudad de la segunda línea de gran capacidad que debe recorrerla desde cada uno de los principales nodos de comunicaciones de la ciudad. Por un lado el metropolitano contribuiría a conectar de Norte a Sur la ciudad pasando por Camino de Ronda y por otro la LAC podría complementar a esta infraestructura conectando la zona Norte y Sur pasando por el eje Constitución-Gran Vía-Puerta Real.