La línea U1 del futuro Plan de Movilidad Urbana y Sostenible de Granada conectará por primera vez los campus de Aynadamar y Cartuja. Esta modificación dotará a ambas zonas universitarias de una línea de transporte público que comunique las facultades de Informática, Bellas Artes, con Comunicación Audiovisual, Letras, Psicología, etc. Asimismo, dotará a los vecinos del barrio de Parque de Almunia de su primera línea de transporte universitario.

El problema de esta solución es que resuelve a medias las necesidades planteadas en junio por la asociación de vecinos al área de movilidad. El núcleo central de las peticiones planteadas por el vecindario era que la futura línea U1 comunicase las zonas de la Estación de Autobuses, García Lorca, Pedro Tembury y Joaquina Eguaras con el Campus Universitario de Cartuja.

 

Para ello, la Asociación de Vecinos Albayda remitió dos propuestas al Ayuntamiento. La primera proponía una prolongación de la futura Línea U1 por Av. Juan Pablo II hasta la Estación de Autobuses, para desde ahí, tomar Pedro Tembury, Joaquina Eguaras y alcanzar de nuevo la parada situada frente al edificio Administrativo de la Junta de Andalucía. La segunda, y quizás la más demandada por muchos de los vecinos que residen al final de García Lorca, consistía en que la futura línea se desviase desde Av. Juan Pablo II hacia Luis Miranda Dávalos, para poder recorrer integra la Avenida de García Lorca, y desde ahí, regresar a Carretera de Jaén, Pedro Tembury y Joaquina Eguaras donde, finalmente, podría retomar su recorrido a la altura de la parada situada en el polideportivo Granada 74.

Estas peticiones tenían un fundamento sólido, ya que hasta ahora, los estudiantes residentes en García Lorca, Pedro Tembury o Joaquina Eguaras tienen obligatoriamente que desplazarse hasta la única parada del bus universitario situada en calle Tete Montoliú, a unos 300-1.300 metros de distancia de los puntos más próximos y lejanos del barrio. Esta circunstancia constituye un agravio muy injusto para esa parte de la población. El trazado actual fuerza a los estudiantes a recorrer zonas muy poco transitadas donde suelen producirse habitualmente numerosos atracos.

Entre las ventajas planteadas de una supuesta remodelación del trazado de esta línea estaban:

  • Mayores niveles de seguridad para los estudiantes que residen en esos barrios.
  • Disminución del número de vehículos que acceden a Cartuja.
  • Prestación de un servicio público que hasta ahora no han disfrutado estos vecindarios.
  • Disminución del número de estudiantes que, en las horas punta de los viernes y días festivos, se desplazan en las líneas urbanas para acudir a la Estación de Autobuses. La conexión campus-terminal posibilitaría que los universitarios pudieran acudir los viernes a la facultad con sus maletas. Una vez finalizadas sus clases podrían dirigirse a la estación sin verse obligados a regresar al centro de la ciudad, evitando de este modo el colapso de las líneas regulares.

Estos argumentos técnicos y de usabilidad parecen carecer de la consistencia suficiente para ser atendidos por el municipio. De la solución propuesta hasta ahora para la línea U1, extraemos como conclusión que no palia gran parte de las demandas del vecindario. Se trata de una solución a medias que prima el rendimiento económico en detrimento de un servicio público necesario que contribuya no sólo a optimizar el servicio, sino a aumentar los niveles de seguridad de la ciudadanía.