El Ayuntamiento quiere que los vecinos de la periferia no tengan que desplazarse hasta el centro para hacer transbordo El precio medio del billete se incrementará un 4% en 2005
Moverse en autobús por la capital será más fácil a partir del año que viene. La concejalía de Tráfico del Ayuntamiento tiene previsto ampliar el recorrido de cinco líneas (4, 10, 11, 20 y 22) a partir de enero, lo que supondrá que nuestros autobuses urbanos circularán unos 90.000 kilómetros más al año. Una iniciativa que pretende atender la demanda de los barrios periféricos, cuyo actual servicio «es mejorable», según reconoció ayer en rueda de prensa el concejal del área, José Antonio Balderas. Con la ampliación de estos recorridos, el Ayuntamiento pretende que los habitantes de barrios como el Serrallo o Cartuja no tengan que desplazarse hasta el centro para enlazar con otras líneas. De este modo, por ejemplo, el autobús número 4 tendrá su parada final en la rotonda de Huétor (actualmente finaliza en el Palacio de Deportes), donde los viajeros podrán enlazar con la línea 11.
El Consistorio granadino gastará en 2005 cerca de 8 millones de euros en mantener el transporte público. Con ellos pretende hacer frente al incremento del precio del combustible, la ampliación de los carriles bus o la instalación de nuevas cámaras de vigilancia para las zonas del centro con tráfico restringido. Así, el precio del billete de autobús aumentará el próximo año un 4%, «una cantidad similar a la del aumento del IPC», matizó el concejal de Tráfico, quien destacó «el importante esfuerzo» del equipo de Gobierno, ya que el aumento real del coste del billete será casi el doble que en 2004.
Billete normal
Porcentualmente, el tipo de billete que más se encarecerá será el normal (es decir, el que emplean aquellas personas que no usan ningún tipo de bono), cuyo precio será 5 céntimos más caro (0,95 euros), o lo que es los mismo, un 5,56% mayor. Por el contrario, ir en autobús al ferial el próximo Corpus nos costará exactamente lo mismo que el año pasado (1,20 euros).
Balderas explicó que el billete más solicitado por los usuarios del autobús urbano en 2004 fue el de 20 viajes (45,36%), seguido del normal (20,63%). En el año que ahora acaba, el transporte público fue utilizado por un millón y medio de usuarios más, cifra que se espera se mantenga durante 2005.
«Seguiremos trabajando en la misma línea que hemos mantenido hasta ahora, buscando siempre un transporte de mayor calidad para el ciudadano», indicó el concejal de Tráfico. De este modo, el Ayuntamiento tiene previsto endurecer las sanciones a la empresa concesionaria de autobuses, Rober, en caso de que no cumpla el contrato programa vigente. Aspectos como la puntualidad de los vehículos o la limpieza de los mismos serán castigados con multas millonarias a partir del año que viene.
Balderas hizo especial hincapié en el seguimiento que el Consistorio hará de la puesta en marcha del nuevo Sistema de Asistencia a la Explotación (SAE) de la Rober, es decir, de los paneles informativos que indicarán la frecuencia del tránsito de vehículos. Según el acuerdo firmado, Rober debe comenzar a emplear este sistema a partir de enero de manera provisional, y de forma definitiva desde abril. De no ser así, el Consistorio podrá multar a la empresa con 3.000 euros (en enero) y hasta 300.000 (en abril). La ampliación de cinco líneas de autobús mejorará el servicio en los barrios de las afueras
El Ayuntamiento quiere que los vecinos de la periferia no tengan que desplazarse hasta el centro para hacer transbordo El precio medio del billete se incrementará un 4% en 2005
Moverse en autobús por la capital será más fácil a partir del año que viene. La concejalía de Tráfico del Ayuntamiento tiene previsto ampliar el recorrido de cinco líneas (4, 10, 11, 20 y 22) a partir de enero, lo que supondrá que nuestros autobuses urbanos circularán unos 90.000 kilómetros más al año. Una iniciativa que pretende atender la demanda de los barrios periféricos, cuyo actual servicio «es mejorable», según reconoció ayer en rueda de prensa el concejal del área, José Antonio Balderas. Con la ampliación de estos recorridos, el Ayuntamiento pretende que los habitantes de barrios como el Serrallo o Cartuja no tengan que desplazarse hasta el centro para enlazar con otras líneas. De este modo, por ejemplo, el autobús número 4 tendrá su parada final en la rotonda de Huétor (actualmente finaliza en el Palacio de Deportes), donde los viajeros podrán enlazar con la línea 11.
El Consistorio granadino gastará en 2005 cerca de 8 millones de euros en mantener el transporte público. Con ellos pretende hacer frente al incremento del precio del combustible, la ampliación de los carriles bus o la instalación de nuevas cámaras de vigilancia para las zonas del centro con tráfico restringido. Así, el precio del billete de autobús aumentará el próximo año un 4%, «una cantidad similar a la del aumento del IPC», matizó el concejal de Tráfico, quien destacó «el importante esfuerzo» del equipo de Gobierno, ya que el aumento real del coste del billete será casi el doble que en 2004.
Billete normal
Porcentualmente, el tipo de billete que más se encarecerá será el normal (es decir, el que emplean aquellas personas que no usan ningún tipo de bono), cuyo precio será 5 céntimos más caro (0,95 euros), o lo que es los mismo, un 5,56% mayor. Por el contrario, ir en autobús al ferial el próximo Corpus nos costará exactamente lo mismo que el año pasado (1,20 euros).
Balderas explicó que el billete más solicitado por los usuarios del autobús urbano en 2004 fue el de 20 viajes (45,36%), seguido del normal (20,63%). En el año que ahora acaba, el transporte público fue utilizado por un millón y medio de usuarios más, cifra que se espera se mantenga durante 2005.
«Seguiremos trabajando en la misma línea que hemos mantenido hasta ahora, buscando siempre un transporte de mayor calidad para el ciudadano», indicó el concejal de Tráfico. De este modo, el Ayuntamiento tiene previsto endurecer las sanciones a la empresa concesionaria de autobuses, Rober, en caso de que no cumpla el contrato programa vigente. Aspectos como la puntualidad de los vehículos o la limpieza de los mismos serán castigados con multas millonarias a partir del año que viene.
Balderas hizo especial hincapié en el seguimiento que el Consistorio hará de la puesta en marcha del nuevo Sistema de Asistencia a la Explotación (SAE) de la Rober, es decir, de los paneles informativos que indicarán la frecuencia del tránsito de vehículos. Según el acuerdo firmado, Rober debe comenzar a emplear este sistema a partir de enero de manera provisional, y de forma definitiva desde abril. De no ser así, el Consistorio podrá multar a la empresa con 3.000 euros (en enero) y hasta 300.000 (en abril).
