El crecimiento urbanístico deja sin colegio la zona de la estación.
Más de 1.400 niños de la zona de la estación de autobuses –entre la Carretera de Jaén y la de Málaga– tienen que salir fuera de su barrio para poder ir al colegio. No tienen centro educativo de Infantil y Primaria al que poder acudir por lo que sus padres los tienen que llevar a La Chana, Beiro o al Cerrillo de Maracena para que estén escolarizados.
Y es que el despegue urbanístico del barrio no ha venido acompañado de los consiguientes servicios educativos ni sanitarios, según explica Enrique Cerdá, vocal de la asociación de vecinos Albayda. La zona disponía inicialmente de parcelas destinadas a uso educativo pero que, finalmente, han sido utilizadas para otros usos. Los vecinos exigen mayor inversión en una zona en la que hay censados actualmente 14.000 habitantes pero que, de seguir con el crecimiento actual, podría superar en los próximos 15 años los 40.000 habitantes.
Conscientes de las carencias del barrio (tampoco hay centro de salud) más de 600 familias se han inscrito en la asociación para intentar cambiar la precariedad de la zona. De hecho es el único distrito de la ciudad con un índice de participación vecinal tan elevado; el 5 por ciento de los habitantes pertenece a una asociación vecinal."Hay que reequilibrar la ciudad porque no se entiende que, por ejemplo, en unas zonas sobren plazas escolares y en otras ni siquiera haya colegio", argumenta el vicepresidente de la asociación, Francisco Molina.
