IU reelige a Lola Ruiz Domenech, el látigo de la oposición municipal, candidata a la alcaldía de Granada.Es el grano del PP en el Ayuntamiento de Granada. Literalmente los desquicia y, con toda seguridad, seguirá desquiciando o enriqueciendo desde la oposición o el gobierno a quién ejerza el poder municipal durante los próximos cuatro años. Izquierda Unida reeligió ayer a Lola Ruiz Domenech, 49 años, doctora en Geografía e Historia y profesora de Secundaria, candidata a la alcaldía de Granada. Su vena docente la pasea por las calles y dependencias de la plaza del Carmen con un lápiz, un sacapuntas y un cuaderno -goma, no, porque no es de las que borra- para anotar todo cuanto ve, oye o se dice de la política que hace el PP en el Ayuntamiento de la capital. Sin comentarios. Lo suyo con los populares y, en especial, con Nino García Royo (Urbanismo) y Juan García Montero (Cultura) no se ajusta, precisamente, al título del que fue objeto su tesis doctoral -'Amor y desamor en la Granada isabelina'- sino más bien a una historia de lucha y desencuentros en la Granada 'torrehurtadista'.
Consejo a medias
Lola Ruiz desoyó a medias el consejo materno cuando le decía «nada de novios y a estudiar» porque lleva treinta años «felizmente casada» con el mismo hombre al que conoció siendo una joven universitaria, aunque lo del estudio lo ha aplicado a conciencia con su único hijo, también doctor pero en Ciencias Medioambientales.
Los 'populares' saben de su valía y quizás, por eso, también juegan a desquiciarla:
-«...Dígale a quien le escribe los discursos...», es una de las frases preferidas que le dirige Nino García-Royo.
-«Es usted un morlaco», piropeó Sebastián Pérez a la hoy candidata de IU a la alcaldía.
La política municipal tiene Lola para rato.
