Los barrios claman para que el presupuesto 'oiga' sus históricas demandas.
La mayoría de las juntas municipales de distrito no saben nada de las cuentas de 2005 y exigen diálogo. La Ley obliga al Consistorio a consultar a los vecinos, una medida que sólo ha cumplido el área de Urbanismo.
El equipo de Gobierno local agota los días ajustando las cuentas para el próximo año, un proceso que mantiene a los barrios expectantes porque se trata del dinero que ingresará y el que gastará para mejorar la calidad de vida en los ocho distritos de la ciudad. Sólo el área de Urbanismo ha consultado a las juntas municipales de la ciudad sobre qué quieren, qué necesitan y con qué se les puede complacer. Lo hizo antes de las vacaciones de verano, como marca la Ley de Grandes Ciudades, que fija el 30 de junio como fecha tope para que los portavoces de los barrios eleven sus propuestas al Consistorio.
«Se les pidió que priorizaran las intervenciones en sus distritos. Otra cosa es que lo hayan hecho». El concejal de Participación Ciudadana, Eduardo Moral, lo considera suficiente de cara a elaborar los presupuestos. «Urbanismo es el área más demandada por los distritos municipales», justifica. Medio Ambiente, Asuntos Sociales, Mantenimiento, Tráfico y Seguridad Ciudadana o Deportes han pasado por alto lo de consultar a los barrios sobre sus necesidades.
Sólo el Albaicín
Sólo la Junta Municipal de Distrito del Albaicín presentó el pasado 30 de junio un conjunto de propuestas al Ayuntamiento para que las tuviera en cuenta. En septiembre, recibieron la pertinente respuesta para que dejaran de soñar. «Nos adelantaron que no era posible materializar todas las peticiones», explica Manuel Navarro Lamolda, presidente de vecinos del Bajo Albaicín. Las siete juntas municipales de distrito restantes esperan la presentación de los presupuestos municipales, pero ninguna ha elevado al equipo de Gobierno municipal ningún listado de propuestas ajenas al área de Urbanismo para ser tenidas en cuenta. Aunque todos las tienen en la mente e incluso redactadas en papel.
Otras asociaciones de vecinos se muestran «cansadas» de chocar una y otra vez contra el silencio del Ayuntamiento o contra la desidia para ejecutar infraestructuras, solicitadas, con el paso de los años, en numerosas ocasiones. Los menos, simplemente, piden que no paralicen más obras iniciadas y ejecutadas de forma intermitente, y aún sin acabar.
«No hay diálogo con el Zaidín. No nos han dicho aún si el plan de rehabilitación de Santa Adela se modificará. Y de los presupuestos, nada de nada. No nos han comunicado todavía nada», apunta el secretario de la asociación de vecinos del Zaidín, Antonio Ruiz. En la Plaza de Toros, más de lo mismo. «No sabemos nada de los presupuestos y queremos saber cómo van a emplear el dinero en nuestro distrito», explica el presidente del barrio Manuel Morcillo. Sus homólogos de Almanjáyar, Chana, Realejo y Albaicín Bajo, entre otros, se suman a la misma petición.
Sin ejecutar
En Almanjáyar, el portavoz del barrio, Ángel Rubio, se queja de «tener obras presupuestadas en otros ejercicios y aún sin acabar». O el olvido de esta zona «para el área de Mantenimiento que tanta fama tiene y por aquí todavía no han aparecido las cuadrillas que trabajan en el mantenimiento de la ciudad». Navarro Lamolda, del Bajo Albaicín, denuncia el desvio de fondos del plan Urban «para acometer la reordenación el tráfico en otras zonas de la ciudad, cuando ese dinero seguro que era para nuestro barrio». «Estamos todos el año pidiendo la ejecución de las mismas obras y parece que nos ignoran un presupuesto tras otro», apostilla Miguel Romero, presidente de los vecinos de la Chana.
Y así hasta llegar al presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, Francisco López de Haro, quien reconoce que otros años «la presentación de las cuentas se ha demorado mucho más», aunque entonces no existía la Ley de Grandes Ciudades que obliga a la Junta de Gobierno Local a tener aprobado en Junta de Gobierno Local el proyecto de presupuestos antes del 15 de octubre.
¿Se cumple con la filosofía de esta ley de promover más la participación vecinal en los presupuestos? A decir de la mayoría de las asociaciones de vecinos, no. A decir del máximo responsable municipal de Participación Ciudadana, sí. «No sólo se les ha pedido un listado de obras, también dispondrán en 2005 de una partida económica para gestionarla».
Algunas propuestas de los Distritos:
Zaidín
El distrito con más habitantes de la ciudad pide un centro diurno para sus mayores, una biblioteca, la ejecución de la rehabilitación de Santa Adela y un carril bici. Y sobre todo «más diálogo» con el Ayuntamiento.
Norte
De las ocho barriadas que componen el distrito, la de Almanjáyar -la mayor- reivindica un pabellón deportivo, más dinero para limpieza, embovedado del Barranco de la Colorá, acabar de arreglar la plaza de la Merced y un carril bici.
Ronda
El Camino de Ronda aguarda su remodelación completa en espera de saber si el metro irá soterrado o no. El barrio Fígares exige un polideportivo, embovedado de la Acequia Gorda, reforma del Palacete de Marqués de Mondéjar. Solución al estadio de la Juventud.
Centro
El barrio más poblado del distrito -Realejo San Matías- pide una piscina cubierta y pista polideportiva, arreglo del empedrado, aceras y alcorques, un centro cívico, remodelación de la calle Molinos y soterramiento de contenedores.
Genil
Arreglar el Barranco de la Zorra en Bola de Oro, instalación de contenedores soterrados en Cervantes, finalizar la remodelación del palacete de Quinta Alegre para centro cívico, más cuidado de parques, arreglos de aceras y remodelación de Plaza del Rocío.
Beiro
Reivindica un centro cívico, mejorar el centro de servicios sociales, más pisos de VPO en el antiguo cuartel de Los Mondragones, un corredor verde que comunique los barrios de La Cruz y Plaza de Toros, y más equipamientos.
Chana
Acabar el teatro de la Chana, acerado entre la Bobadilla y Chana, bulevar entre la zona de las Perlas y la autovía, abrir una salida desde la Chana hacía la carretera de Málaga, para lo que hay que hacer obras en la Encina. Más Policía Local.
Albaycín
Más ayudas para la rehabilitación integral del barrio, un centro cívico, mejoras del pavimentado y empedrado, apertura de los jardines del Carmen de las Maravillas, creación del parque de bomberos Centro, que abarcaría esta zona. Más aparcamientos.
¿Qué dice la Ley de Grandes Ciudades?:
El artículo 143, en su apartado 2, dice que las Juntas Municipales de Distrito elevarán sus propuestas, referidas exclusivamente al ámbito de sus competencias, antes del 30 de junio de cada año. No tendrán carácter vinculante. En el apartado 3, que el proyecto del presupuesto general estará formado antes del 15 de septiembre de cada año. Y en el apartado 4, que el proyecto será aprobado por la Junta de Gobierno Local antes del 15 de octubre, para su remisión al pleno. Finalmente en el apartado 7, que el presupuesto entrará en vigor el día 1 de enero de cada año.
Fuera de cuentas
El presupuesto viene con retrasos. Tanto, que dentro de poco el Ayuntamiento estará 'fuera de cuentas'. O corre mucho o habrá que prorrogar el presupuesto del año anterior. Si esto sucede, el capítulo I - de gasto de personal - se reproducirá automáticamente. No ocurre como con las inversiones, los funcionarios cobran todos los meses y esto no se puede frenar.
Los plazos que marca la nueva Ley de Grandes Ciudades se están inclumpliendo sistemáticamente. La norma establece que el proyecto de presupuesto tiene que estar formado antes del 15 de septiembre de cada año. En estos momentos, el proyecto tendría que llevar quince días aprobado por la Junta de Gobierno Local, algo que no ha sucedido.
El PSOE aprovecha la situación para decir algo así como 'ya lo advertimos'. «La previsión de gastos estaba por encima de lo que se podía recaudar», recuerda el edil socialista Carlos Hita. El PSOE calculó que la inflación del primer presupuesto del PP podía ascender a 4.000.000 de euros.
En la cuentas de 2004, el gasto de personal subía un 14%. El resultado, cuando se examine el ejercicio, puede resultar superior, vaticina el PSOE. Algunas voces dentro del propio gobierno municipal ya apuntan a que el presupuesto del próximo ejercicio se cuadrará a la baja. Aquí influirán múltiples factores. Pero sobre todo, que el año pasado se contó con una serie de ingresos extra que en esta ocasión no existen. Por ejemplo, los 1,1 millones de euros por el canon de Merca80.
¿Hay Barrio rico y barrio pobre?
Las preferencias del Ayuntamiento para invertir en un barrio o en otro no han generado un gran malestar entre las asociaciones de vecinos. La gestión municipal del anterior Gobierno popular dirigido por Gabriel Díaz Berbel no midió bien las obras realizadas en el Centro con las ejecutadas en el resto de la barriadas. En la campaña municipal de 1999, sus oponentes políticos lo acusaron de invertir sólo en esa zona de la ciudad y olvidar al resto de los barrios.
Todos piden más obras para sus distritos, pero ninguno dice abiertamente que hay una zona de Granada más beneficiada que otra. Algunos como Chana o Almanjáyar sí reivindican para sí los servicios de limpieza o de Policía Local que antes tenían y ahora han dejado de recibir, al menos, de forma similar a la de hace tres años. Plaza de Toros no se siente discriminada, pero advierte de que el reparto del dinero de los presupuestos debe plantearse de forma proporcional a las «necesidades de cada barrio». Otro, como Almanjáyar, recuerda que hasta allí no suben las famosas «cuadrillas de mantenimiento». Y el Zaidín, también Chana, se queja de la falta de diálogo con el Ayuntamiento de Granada para atender sus problemas. Los barrios claman para que el presupuesto 'oiga' sus históricas demandas.
Los barrios claman para que el presupuesto 'oiga' sus históricas demandas.
La mayoría de las juntas municipales de distrito no saben nada de las cuentas de 2005 y exigen diálogo. La Ley obliga al Consistorio a consultar a los vecinos, una medida que sólo ha cumplido el área de Urbanismo.
El equipo de Gobierno local agota los días ajustando las cuentas para el próximo año, un proceso que mantiene a los barrios expectantes porque se trata del dinero que ingresará y el que gastará para mejorar la calidad de vida en los ocho distritos de la ciudad. Sólo el área de Urbanismo ha consultado a las juntas municipales de la ciudad sobre qué quieren, qué necesitan y con qué se les puede complacer. Lo hizo antes de las vacaciones de verano, como marca la Ley de Grandes Ciudades, que fija el 30 de junio como fecha tope para que los portavoces de los barrios eleven sus propuestas al Consistorio.
«Se les pidió que priorizaran las intervenciones en sus distritos. Otra cosa es que lo hayan hecho». El concejal de Participación Ciudadana, Eduardo Moral, lo considera suficiente de cara a elaborar los presupuestos. «Urbanismo es el área más demandada por los distritos municipales», justifica. Medio Ambiente, Asuntos Sociales, Mantenimiento, Tráfico y Seguridad Ciudadana o Deportes han pasado por alto lo de consultar a los barrios sobre sus necesidades.
Sólo el Albaicín
Sólo la Junta Municipal de Distrito del Albaicín presentó el pasado 30 de junio un conjunto de propuestas al Ayuntamiento para que las tuviera en cuenta. En septiembre, recibieron la pertinente respuesta para que dejaran de soñar. «Nos adelantaron que no era posible materializar todas las peticiones», explica Manuel Navarro Lamolda, presidente de vecinos del Bajo Albaicín. Las siete juntas municipales de distrito restantes esperan la presentación de los presupuestos municipales, pero ninguna ha elevado al equipo de Gobierno municipal ningún listado de propuestas ajenas al área de Urbanismo para ser tenidas en cuenta. Aunque todos las tienen en la mente e incluso redactadas en papel.
Otras asociaciones de vecinos se muestran «cansadas» de chocar una y otra vez contra el silencio del Ayuntamiento o contra la desidia para ejecutar infraestructuras, solicitadas, con el paso de los años, en numerosas ocasiones. Los menos, simplemente, piden que no paralicen más obras iniciadas y ejecutadas de forma intermitente, y aún sin acabar.
«No hay diálogo con el Zaidín. No nos han dicho aún si el plan de rehabilitación de Santa Adela se modificará. Y de los presupuestos, nada de nada. No nos han comunicado todavía nada», apunta el secretario de la asociación de vecinos del Zaidín, Antonio Ruiz. En la Plaza de Toros, más de lo mismo. «No sabemos nada de los presupuestos y queremos saber cómo van a emplear el dinero en nuestro distrito», explica el presidente del barrio Manuel Morcillo. Sus homólogos de Almanjáyar, Chana, Realejo y Albaicín Bajo, entre otros, se suman a la misma petición.
Sin ejecutar
En Almanjáyar, el portavoz del barrio, Ángel Rubio, se queja de «tener obras presupuestadas en otros ejercicios y aún sin acabar». O el olvido de esta zona «para el área de Mantenimiento que tanta fama tiene y por aquí todavía no han aparecido las cuadrillas que trabajan en el mantenimiento de la ciudad». Navarro Lamolda, del Bajo Albaicín, denuncia el desvio de fondos del plan Urban «para acometer la reordenación el tráfico en otras zonas de la ciudad, cuando ese dinero seguro que era para nuestro barrio». «Estamos todos el año pidiendo la ejecución de las mismas obras y parece que nos ignoran un presupuesto tras otro», apostilla Miguel Romero, presidente de los vecinos de la Chana.
Y así hasta llegar al presidente de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, Francisco López de Haro, quien reconoce que otros años «la presentación de las cuentas se ha demorado mucho más», aunque entonces no existía la Ley de Grandes Ciudades que obliga a la Junta de Gobierno Local a tener aprobado en Junta de Gobierno Local el proyecto de presupuestos antes del 15 de octubre.
¿Se cumple con la filosofía de esta ley de promover más la participación vecinal en los presupuestos? A decir de la mayoría de las asociaciones de vecinos, no. A decir del máximo responsable municipal de Participación Ciudadana, sí. «No sólo se les ha pedido un listado de obras, también dispondrán en 2005 de una partida económica para gestionarla».
Algunas propuestas de los Distritos:
Zaidín
El distrito con más habitantes de la ciudad pide un centro diurno para sus mayores, una biblioteca, la ejecución de la rehabilitación de Santa Adela y un carril bici. Y sobre todo «más diálogo» con el Ayuntamiento.
Norte
De las ocho barriadas que componen el distrito, la de Almanjáyar -la mayor- reivindica un pabellón deportivo, más dinero para limpieza, embovedado del Barranco de la Colorá, acabar de arreglar la plaza de la Merced y un carril bici.
Ronda
El Camino de Ronda aguarda su remodelación completa en espera de saber si el metro irá soterrado o no. El barrio Fígares exige un polideportivo, embovedado de la Acequia Gorda, reforma del Palacete de Marqués de Mondéjar. Solución al estadio de la Juventud.
Centro
El barrio más poblado del distrito -Realejo San Matías- pide una piscina cubierta y pista polideportiva, arreglo del empedrado, aceras y alcorques, un centro cívico, remodelación de la calle Molinos y soterramiento de contenedores.
Genil
Arreglar el Barranco de la Zorra en Bola de Oro, instalación de contenedores soterrados en Cervantes, finalizar la remodelación del palacete de Quinta Alegre para centro cívico, más cuidado de parques, arreglos de aceras y remodelación de Plaza del Rocío.
Beiro
Reivindica un centro cívico, mejorar el centro de servicios sociales, más pisos de VPO en el antiguo cuartel de Los Mondragones, un corredor verde que comunique los barrios de La Cruz y Plaza de Toros, y más equipamientos.
Chana
Acabar el teatro de la Chana, acerado entre la Bobadilla y Chana, bulevar entre la zona de las Perlas y la autovía, abrir una salida desde la Chana hacía la carretera de Málaga, para lo que hay que hacer obras en la Encina. Más Policía Local.
Albaycín
Más ayudas para la rehabilitación integral del barrio, un centro cívico, mejoras del pavimentado y empedrado, apertura de los jardines del Carmen de las Maravillas, creación del parque de bomberos Centro, que abarcaría esta zona. Más aparcamientos.
¿Qué dice la Ley de Grandes Ciudades?:
El artículo 143, en su apartado 2, dice que las Juntas Municipales de Distrito elevarán sus propuestas, referidas exclusivamente al ámbito de sus competencias, antes del 30 de junio de cada año. No tendrán carácter vinculante. En el apartado 3, que el proyecto del presupuesto general estará formado antes del 15 de septiembre de cada año. Y en el apartado 4, que el proyecto será aprobado por la Junta de Gobierno Local antes del 15 de octubre, para su remisión al pleno. Finalmente en el apartado 7, que el presupuesto entrará en vigor el día 1 de enero de cada año.
Fuera de cuentas
El presupuesto viene con retrasos. Tanto, que dentro de poco el Ayuntamiento estará 'fuera de cuentas'. O corre mucho o habrá que prorrogar el presupuesto del año anterior. Si esto sucede, el capítulo I - de gasto de personal - se reproducirá automáticamente. No ocurre como con las inversiones, los funcionarios cobran todos los meses y esto no se puede frenar.
Los plazos que marca la nueva Ley de Grandes Ciudades se están inclumpliendo sistemáticamente. La norma establece que el proyecto de presupuesto tiene que estar formado antes del 15 de septiembre de cada año. En estos momentos, el proyecto tendría que llevar quince días aprobado por la Junta de Gobierno Local, algo que no ha sucedido.
El PSOE aprovecha la situación para decir algo así como 'ya lo advertimos'. «La previsión de gastos estaba por encima de lo que se podía recaudar», recuerda el edil socialista Carlos Hita. El PSOE calculó que la inflación del primer presupuesto del PP podía ascender a 4.000.000 de euros.
En la cuentas de 2004, el gasto de personal subía un 14%. El resultado, cuando se examine el ejercicio, puede resultar superior, vaticina el PSOE. Algunas voces dentro del propio gobierno municipal ya apuntan a que el presupuesto del próximo ejercicio se cuadrará a la baja. Aquí influirán múltiples factores. Pero sobre todo, que el año pasado se contó con una serie de ingresos extra que en esta ocasión no existen. Por ejemplo, los 1,1 millones de euros por el canon de Merca80.
¿Hay Barrio rico y barrio pobre?
Las preferencias del Ayuntamiento para invertir en un barrio o en otro no han generado un gran malestar entre las asociaciones de vecinos. La gestión municipal del anterior Gobierno popular dirigido por Gabriel Díaz Berbel no midió bien las obras realizadas en el Centro con las ejecutadas en el resto de la barriadas. En la campaña municipal de 1999, sus oponentes políticos lo acusaron de invertir sólo en esa zona de la ciudad y olvidar al resto de los barrios.
Todos piden más obras para sus distritos, pero ninguno dice abiertamente que hay una zona de Granada más beneficiada que otra. Algunos como Chana o Almanjáyar sí reivindican para sí los servicios de limpieza o de Policía Local que antes tenían y ahora han dejado de recibir, al menos, de forma similar a la de hace tres años. Plaza de Toros no se siente discriminada, pero advierte de que el reparto del dinero de los presupuestos debe plantearse de forma proporcional a las «necesidades de cada barrio». Otro, como Almanjáyar, recuerda que hasta allí no suben las famosas «cuadrillas de mantenimiento». Y el Zaidín, también Chana, se queja de la falta de diálogo con el Ayuntamiento de Granada para atender sus problemas.
