Los 20.000 ceniceros portátiles ya están en las calles. En marzo entrará en vigor la ordenanza para multar a los que arrojen las colillas al suelo
Los 20.000 ceniceros de plástico que el Ayuntamiento de Granada ha adquirido junto con la empresa Inagra que se encarga de la limpieza de la ciudad ya están repartidos por las diferentes instituciones y comercios que se encargarán de repartirlos entre los granadinos. La iniciativa de facilitar un cenicero de bolsillo para todos los vecinos que lo soliciten persigue reducir el número de colillas que se arrojan al suelo, algo que, tras la prohibición de fumar en los centros de trabajo, se había incrementando durante los primeros días del año.
El concejal de Medio Ambiente, Juan Antonio Mérida, destacó la buena acogida que ha tenido entre la ciudadanía el reparto de ceniceros gratuitos, y destacó que, en una primera impresión, la Delegación ha detectado una reducción de las colillas tiradas al suelo.
Mérida explicó que muchos ciudadanos se han acercado expresamente a por los ceniceros a la empresa INAGRA, o a la misma Delegación de Medio Ambiente. En cualquier caso consideró que aún es "pronto" para evaluar si ha disminuido el volumen de colillas tiradas al suelo -que suponen el 25 por ciento de los residuos recogidos últimamente por INAGRA.
El concejal quiso deshacerse del "halo sancionador" que a su juicio pesa sobre su área, en alusión a la nueva ordenanza municipal que regula las multas por arrojar residuos a la vía pública, colillas incluidas, que se aprobará en el próximo pleno municipal.
Comentó que "en cualquier ordenanza de limpieza de cualquier ciudad, se sancionan los comportamientos incívicos de arrojar residuos a la vía pública" y en este sentido, "la nueva ordenanza lo que hace es especificar las sanciones".
Así, apuntó que la norma contempla faltas leves, graves y muy graves, y que tirar una colilla se correspondería con una falta leve, que prevé sanciones de entre 100 y 750 euros.
