Las obras trasladan a La Chana y Almanjáyar gran parte del tráfico. Las obras del túnel entre Severo Ochoa y Avenida de Madrid comienzan a provocar cambios en las costumbres de los conductores.
Las obras para la construcción de un paso subterráneo entre la calle Severo Ochoa y la Avenida de Madrid, que ahoga a una de las principales arterias de la ciudad, la Avenida de la Constitución, van camino de provocar un cambio en las costumbres de los conductores de la capital. Y es que desde que a principios de otoño el área de Tráfico anunciara un goteo de restricciones a lo largo de varios de los tramos de estas vías los conductores se han visto obligados a buscar rutas alternativas. Ahora, los barrios de Almanjáyar y La Chana han pasado a absorber gran parte del tráfico de la capital. Son trayectos utilizados, sobre todo, por los usuarios que se dirigen a la zona de los hospitales o al campus universitario de Cartuja.
Sin embargo, estos cambios no han cogido por sorpresa a los responsables de la Concejalía de Tráfico del Ayuntamiento de Granada que ya en su día recomendaron a los granadinos estos trayectos alternativos. Por lo pronto, el concejal responsable del área, José Antonio Balderas, afirmó que, incluso, han recibido llamadas de "usuarios que nos han preguntado por qué no hemos potenciado antes estas rutas".
Así, en el caso de los conductores que acceden al barrio de Cartuja por la Circunvalación a través de la rotonda de Almanjáyar, "se encuentran con calles más amplias y que evacuan rápidamente el tráfico", especificó. Se trata, no obstante, de una alteración que implica para los conductores ampliar el recorrido hasta el destino final. Sin embargo, Balderas insistió en "que, al final, los ciudadanos se están dando cuenta de que el trayecto más corto no es el más rápido, por lo que estamos detectando que día a día prefieren estas rutas".
También en las personas que tienen como destino de su viaje la zona hospitalaria han asumido, según manifestó el concejal, el itinerario recomendado por el área de Tráfico que desviaba a la Circunvalación a los conductores para después incorporarse por la salida al barrio de La Chana.
Ahora bien, todos estos cambios también han traído un serio inconveniente para la Circunvalación de Granada que ha pasado a soportar una gran densidad de tráfico que antes se concentraba en la Avenida de la Constitución que, junto con el Camino de Ronda, es considerada por los responsables de la Huerta del Rasillo, sede del área de Tráfico, las calles que mayor circulación absorben en la capital.
Con respecto a la segunda vía –Camino de Ronda–, el concejal de Seguridad Ciudadana destacó que hace un año "tocamos los semáforos, con lo que nosotros denominamos 'onda verde', por lo que hemos logrado que un coche en todo su recorrido sólo tenga que pararse en tres semáforos", explicó. Se trata, según explicó, de una iniciativa que permite manipular desde la Huerta del Rasillo los semáforos dispuestos en todo el trayecto del Camino de Ronda para garantizar una mayor fluidez en el tráfico. La medida se mantiene durante todo el día, si bien por la mañana se establece en dirección norte y a partir de las 14.00 horas en el sentido del Zaidín.
En cambio durante el horario nocturno la iniciativa se invierte y se pasa a denominar 'onda rojo'. "Buscamos, sobre todo, la seguridad, por lo que obligamos a los conductores a realizar paradas durante el trayecto del Camino de Ronda", señaló.
Ahora falta por conocer qué cambios en la costumbre de los granadinos provocarán las obras para la construcción de un túnel en la zona de Villarejo.
