El PSOE pide por escrito al alcalde que permita a sus ediles hacer oposición. Los socialistas acusan al primer edil de ser "sectario" en los plenos, lo que impide a los representantes de la oposición hacer su trabajo.
El grupo municipal socialista registró ayer una petición formal al alcalde de la ciudad, José Torres Hurtado, para que éste preste el amparo necesario para que la oposición municipal ejerza su derecho a controlar y criticar la labor del gobierno municipal. En el escrito de petición, registrado ayer en el Ayuntamiento, el portavoz socialista, José María Rueda, recuerda que el PSOE apoyó, en su momento, la modificación del Reglamento Orgánico Municipal (ROM), por entender que regulaba adecuadamente las relaciones entre el Gobierno y la oposición.
Sin embargo, según el portavoz socialista, el alcalde "da una interpretación sectaria y escasamente democrática de los preceptos reglamentarios, con mociones eliminadas de forma caprichosa, arbitrariedad en los turnos y tiempos de palabra, y abandono paulatino de su papel de árbitro moderador de los debates".
Rueda considera que Torres Hurtado "ha dejado de ser el alcalde de los 27 concejales y concejalas y es ya, únicamente, el alcalde de los 14 concejales del PP".
"El PP, con el alcalde a la cabeza, soporta la existencia de la oposición únicamente por imperativo legal, como algo inevitable, pero no entienden su papel ni su función política, y además les molesta y se les nota", afirmó el portavoz socialista, quien apuntó que "esto no es una buena noticia para la
normalidad democrática".
En concreto, en el escrito presentado por los socialistas, éstos reclaman al alcalde la aplicación de los turnos de palabra y tiempo establecido para los mismos; la utilización de la palabra sin haber sido concedida por el alcalde; las llamadas al orden a los concejales por parte del primer edil; el respeto a los acuerdos adoptados por órganos colegiados que complementen los preceptos
reglamentarios o vengan a interpretar aspectos no expresamente regulados por el ROM; y cuantas otras cosas contribuyan al desarrollo ordenado y respetuoso de los debates.
Esta petición se produce después del último pleno en que se impidió la presentación de las alegaciones socialistas a los presupuestos, pese a que se había acordado lo contrario en la junta de portavoces anterior.
