Cualquier gestión municipal se podrá hacer desde el móvil o Internet a partir de 2006.
El Ayuntamiento arrancará en enero el proyecto 'ciudad digital', donde todos los registros se podrán hacer a distancia e incluso recibir cursos desde la web El Albaicín será el primer 'barrio tecnológico', con infraestructuras para acceder a la red sin cables.
El Albaicín, paradigma de la tradición, será también el primer 'barrio tecnológico' de Granada. La ciencia permite estas simbiosis. Al mismo tiempo que el Ayuntamiento elimina los cables que contaminan el cielo albaicinero, se colocarán pequeñas antenitas -apenas perceptibles- que posibilitarán, por ejemplo, que los vecinos accedan a Internet sin necesidad de cables. Incluso los que no estén abonados a ninguna compañía podrán entrar gratis en la página web del Ayuntamiento y de otras administraciones. Cualquier trámite, desde la compulsa de un documento hasta participar en un curso del Ayuntamiento y obtener su diploma correspondiente se podrá hacer en un futuro inmediato sin moverse del salón de casa.
El Ayuntamiento va a poner en marcha una 'ciudad digital', un proyecto innovador que, de momento, abarca cuatro años pero al que se le pueden añadir todas las ideas que se pasen por la cabeza. El área de Personal, que dirige Jaime Sánchez Illescas, ha 'craneado' un paquete de hasta 27 actuaciones que permitirán hacer cualquier gestión a través de la página web -www.granada.org-. Pero no sólo eso: bases de datos digitalizadas, estadísticas, informes, licitación electrónica de proyectos, 'teleformación' o recibir información puntual de cualquier expediente son algunas de las opciones a las que se tendrán acceso desde el ordenador, el móvil o una PDA. Para el próximo año ya hay reservada una partida de medio millón de euros.
Un número para todo
También se pondrá en marcha una central de llamadas -'call center', le dicen-. A través del número de teléfono 010 el ciudadano podrá resolver cualquier duda. «Desde pedir una licencia para un bar, hasta pagar una multa; cualquier información se conseguirá por teléfono», explica el concejal de Participación, Eduardo Moral. Las llamadas se resolverán sobre la marcha o se desviarán a las juntas de distrito o al área correspondiente, según la complejidad.
Otra opción será darse de alta en un servicio de SMS y recibir en el móvil un mensaje de la administración local sobre el tema que nos interese, desde los más solemnes, hasta la hora de un concierto o el itinerario de la Vuelta Ciclista.
El que quiera pagar va a tener todas las facilidades del mundo. Por supuesto, todos los trámites se harán con garantías electrónicas. Ya es posible abonar el IBI o el impuesto de circulación a través de Internet. A estos se sumarán las multas, el resto de tasas, cualquier tipo de sanción o las autoliquidaciones. el siguiente paso será el pago a través del móvil.
Otro de los 27 proyectos es el registro electrónico. El ciudadano, si no quiere, no va a tener que aparecer por la plaza del Carmen para registrar algún documento y que le pongan el típico sello de entrada. El portal está abierto 24 horas los 365 días del año y a través de la página web se pueden conseguir certificados o compulsar documentos. El papel va acompañado de una clave. Cuando el vecino llega a una administración distinta, por ejemplo la Junta, el funcionario introduce la clave en el ordenador y comprueba que el documento es el original.
El procedimiento se completa con las opciones de notificación electrónica, que tendrán todo el valor de una comunicación oficial; o el servicio de información periódica de los expedientes, que no es vinculante y sólo tiene cariz informativo: el vecino se suscribe a los temas que le interesan o a los expedientes en los que esté implicado y recibe la última novedad que se produzca.
Las empresas también tendrán la posibilidad de acudir, si se acreditan, a la licitación electrónica: acudir a cualquier concurso municipal sin necesidad de perder tiempo remitiendo informes por correo. Algo similar a lo que se empieza a hacer con las subastas judiciales. Las garantías son las máximas: si alguien que no debe toca el archivo, se destruye.
Una de las novedades más atractivas será la teleformación. Los funcionarios recibirán cursos a través de la página web y obtener al finalizar su diploma acreditado. El primero de estos seminarios a distancia versará sobre riesgos laborales y la pretensión es impartirlo en enero. «Algunos de estos cursos también se podrán ofrecer al resto de los vecinos», explica Sánchez Illescas.
El Ayuntamiento va a montar una potente red WIFI, que dicho burdamente permite conectar varios ordenadores sin cables y no es magia. Esto permitirá trabajar en un futuro hipotético incluso desde el propio domicilio.
Mapas
En la web estarán disponibles informes de todo tipo, las bases de datos más elaboradas. También un callejero pero con un volumen de información espectacular. Una empresa que se quiera instalar en Granada podrá pinchar en una calle y saber qué tipo de población tiene el barrio o la edad media de los vecinos. «Lo que quiera», resumen los técnicos municipales.
La gestión catastral permitirá depurar errores, saber si un inmueble está a nombre de su dueño o si no paga el IBI. «Sabremos de quién es qué en Granada», señala Sánchez Illescas.
Uno de los proyectos más bonitos es la digitalización del fondo fotográfico. El Ayuntamiento de Granada ha pujado incluso por colecciones valiosísimas: 40 calotipos o papeles a la sal de Charles Clifford, obras de Rafael Garzón o fotografías de las reformas urbanas de la etapa de Gallego Burín. El problema es que los historiadores trabajan con el original y se deteriora. La digitalización se hará en baja calidad para que todo el mundo vea el fondo en la web y en alta para los investigadores. La intención es continuar con la digitalización de la cartografía y -el gran reto- del archivo histórico. «Nos pone a la elite de España en digitalización», saca pecho Sánchez Illescas, que espera ver resultados pronto para que todo este escenario no se quede en ciencia ficción.
El Ayuntamiento va a poner en marcha una 'ciudad digital', un proyecto innovador que, de momento, abarca cuatro años pero al que se le pueden añadir todas las ideas que se pasen por la cabeza. El área de Personal, que dirige Jaime Sánchez Illescas, ha 'craneado' un paquete de hasta 27 actuaciones que permitirán hacer cualquier gestión a través de la página web -www.granada.org-. Pero no sólo eso: bases de datos digitalizadas, estadísticas, informes, licitación electrónica de proyectos, 'teleformación' o recibir información puntual de cualquier expediente son algunas de las opciones a las que se tendrán acceso desde el ordenador, el móvil o una PDA. Para el próximo año ya hay reservada una partida de medio millón de euros.
Un número para todo
También se pondrá en marcha una central de llamadas -'call center', le dicen-. A través del número de teléfono 010 el ciudadano podrá resolver cualquier duda. «Desde pedir una licencia para un bar, hasta pagar una multa; cualquier información se conseguirá por teléfono», explica el concejal de Participación, Eduardo Moral. Las llamadas se resolverán sobre la marcha o se desviarán a las juntas de distrito o al área correspondiente, según la complejidad.
Otra opción será darse de alta en un servicio de SMS y recibir en el móvil un mensaje de la administración local sobre el tema que nos interese, desde los más solemnes, hasta la hora de un concierto o el itinerario de la Vuelta Ciclista.
El que quiera pagar va a tener todas las facilidades del mundo. Por supuesto, todos los trámites se harán con garantías electrónicas. Ya es posible abonar el IBI o el impuesto de circulación a través de Internet. A estos se sumarán las multas, el resto de tasas, cualquier tipo de sanción o las autoliquidaciones. el siguiente paso será el pago a través del móvil.
Otro de los 27 proyectos es el registro electrónico. El ciudadano, si no quiere, no va a tener que aparecer por la plaza del Carmen para registrar algún documento y que le pongan el típico sello de entrada. El portal está abierto 24 horas los 365 días del año y a través de la página web se pueden conseguir certificados o compulsar documentos. El papel va acompañado de una clave. Cuando el vecino llega a una administración distinta, por ejemplo la Junta, el funcionario introduce la clave en el ordenador y comprueba que el documento es el original.
El procedimiento se completa con las opciones de notificación electrónica, que tendrán todo el valor de una comunicación oficial; o el servicio de información periódica de los expedientes, que no es vinculante y sólo tiene cariz informativo: el vecino se suscribe a los temas que le interesan o a los expedientes en los que esté implicado y recibe la última novedad que se produzca.
Las empresas también tendrán la posibilidad de acudir, si se acreditan, a la licitación electrónica: acudir a cualquier concurso municipal sin necesidad de perder tiempo remitiendo informes por correo. Algo similar a lo que se empieza a hacer con las subastas judiciales. Las garantías son las máximas: si alguien que no debe toca el archivo, se destruye.
Una de las novedades más atractivas será la teleformación. Los funcionarios recibirán cursos a través de la página web y obtener al finalizar su diploma acreditado. El primero de estos seminarios a distancia versará sobre riesgos laborales y la pretensión es impartirlo en enero. «Algunos de estos cursos también se podrán ofrecer al resto de los vecinos», explica Sánchez Illescas.
El Ayuntamiento va a montar una potente red WIFI, que dicho burdamente permite conectar varios ordenadores sin cables y no es magia. Esto permitirá trabajar en un futuro hipotético incluso desde el propio domicilio.
Mapas
En la web estarán disponibles informes de todo tipo, las bases de datos más elaboradas. También un callejero pero con un volumen de información espectacular. Una empresa que se quiera instalar en Granada podrá pinchar en una calle y saber qué tipo de población tiene el barrio o la edad media de los vecinos. «Lo que quiera», resumen los técnicos municipales.
La gestión catastral permitirá depurar errores, saber si un inmueble está a nombre de su dueño o si no paga el IBI. «Sabremos de quién es qué en Granada», señala Sánchez Illescas.
Uno de los proyectos más bonitos es la digitalización del fondo fotográfico. El Ayuntamiento de Granada ha pujado incluso por colecciones valiosísimas: 40 calotipos o papeles a la sal de Charles Clifford, obras de Rafael Garzón o fotografías de las reformas urbanas de la etapa de Gallego Burín. El problema es que los historiadores trabajan con el original y se deteriora. La digitalización se hará en baja calidad para que todo el mundo vea el fondo en la web y en alta para los investigadores. La intención es continuar con la digitalización de la cartografía y -el gran reto- del archivo histórico. «Nos pone a la elite de España en digitalización», saca pecho Sánchez Illescas, que espera ver resultados pronto para que todo este escenario no se quede en ciencia ficción.
