Los socialistas volverán a convocar unilateralmente la comisión tripartita.
La propuesta es dejarla donde está, soterrada y eliminar las vías en La Chana.
La última vez fue en febrero. No es el título de un romance a trompicones aunque tenga rasgos de melodrama. Hace ocho meses, el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, y el alcalde, José Torres Hurtado, acudieron a Madrid para mantener la primera reunión a tres bandas -Junta, Gobierno y Consistorio- en cuatro años sobre la futura estación del AVE. «Ha sido una tomadura de pelo», resumió García-Royo el encuentro. Poco se ha avanzado desde aquel día. En junio, Sebastián Pérez (PP) y Francisco Álvarez de la Chica (PSOE) sellaron en un cara a cara en Teleideal un pacto de consenso: se comprometían a trasladar a Fomento una solución para la estación y barrenar un diálogo sin escapatoria. Ante tanta dilación, el PSOE ha abierto su propio agujero: el viernes pedirá de nuevo la reunión de la tripartita y entregará por escrito su propuesta al alcalde. «El acuerdo será fácil si se quiere alcanzar en los términos expresados. Si en cada reunión se cambia de opinión será más difícil. Pero, si estamos de acuerdo, vamos a correr», emplazó al PP el diputado socialista Javier Torres Vela. El presidente de la Comisión de Infraestructuras del Congreso subrayó en un debate emitido ayer en Teleideal que no hará «nada» que «dificulte» el pacto. El documento, por escrito, se conocerá el viernes, después de que los diputados socialistas regresen de Madrid. No habrá grandes sorpresas sobre las líneas básicas: soterrada, donde está y con las vías enterradas en La Chana. En definitiva, lo que dice el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y lo que parece que pide el gobierno local. Si alguien opta por opciones más atrevidas -El Rasillo, por ejemplo- tendrá que decirlo por escrito y afrontar los costes que puedan acarrear plantear una estación en la Vega. «Habrá que sentarse detenidamente y estudiar qué hacemos con la Vega, de la que todos hablan pero no toman decisiones; la Vega es lo único que tenemos para desarrollar Granada», apuntó sobre este tema el presidente de la Confederación Granadina de Empresarios (CGE), Sebastián Ruiz.
El documento que el viernes desvelará el PSOE es más una cuestión de forma que de fondo. «Es para demostrar que el PSOE va por delante y para romper estrategias malévolas», expresa una acreditada fuente socialista. Restará por resolver qué pasa con los céntricos terrenos que quedarán libres al soterrar la estación. estas cuestiones -las más difíciles- quedarán para otro momento, lo importante es avanzar sobre las líneas básicas para comenzar a encargar los estudios y despachar papeleo.
«La estación se tiene que quedar donde está y soterrada. El estudio informativo estaba ya hecho con Cascos pero el actual Gobierno no lo aceptó», defendió el diputado popular Juan Santaella, que tildó la última propuesta trasladada por Fomento como un «bodrio». «Apoyaríamos un acuerdo sobre las líneas que estamos hablando, porque el tema de la estación está paralizando también el convenio del metro», apuntó.
El secretario provincial de UGT, Mariano Campos, y el presidente de la CGE, Sebastián Ruiz, defendieron una estación en los mismo términos: soterrada y en el Centro. «Si la propuesta es sensata que se estudie, pero que no se dilate el acuerdo más tarde de los primeros meses de 2006», reclamó Ruiz, que criticó que el «triángulo mortífero» de reproches entre Junta, Ayuntamiento y Gobierno salpique a los vecinos. «Los ciudadanos no entenderían una lucha fratricida», se refirió Campos a la posibilidad de que la negociación siga encallada.
La sombra electoral
La propuesta -a falta de la fatídica letra pequeña- parece sensata. Tan lógica que todos están de acuerdo. Pero, ¿qué pasará si a ésta tampoco va la vencida? Irremediablemente, la estación del AVE -una de las operaciones urbanísticas de mayor calado que tiene que afrontar Granada- se habrá convertido en asunto de campaña. Y el AVE sin llegar. «Si no se aprueba en tiempo y forma es porque quieren llegar con el proyecto sin resolver a las municipales. Es la larga mano de la estrategia de Arenas porque ve que peligra Granada», interpreta -es personal- el portavoz municipal socialista, José María Rueda. El PSOE le hará el viernes al alcalde la oferta definitiva sobre la estación.
Los socialistas volverán a convocar unilateralmente la comisión tripartita.
La propuesta es dejarla donde está, soterrada y eliminar las vías en La Chana.
La última vez fue en febrero. No es el título de un romance a trompicones aunque tenga rasgos de melodrama. Hace ocho meses, el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, y el alcalde, José Torres Hurtado, acudieron a Madrid para mantener la primera reunión a tres bandas -Junta, Gobierno y Consistorio- en cuatro años sobre la futura estación del AVE. «Ha sido una tomadura de pelo», resumió García-Royo el encuentro. Poco se ha avanzado desde aquel día. En junio, Sebastián Pérez (PP) y Francisco Álvarez de la Chica (PSOE) sellaron en un cara a cara en Teleideal un pacto de consenso: se comprometían a trasladar a Fomento una solución para la estación y barrenar un diálogo sin escapatoria. Ante tanta dilación, el PSOE ha abierto su propio agujero: el viernes pedirá de nuevo la reunión de la tripartita y entregará por escrito su propuesta al alcalde. «El acuerdo será fácil si se quiere alcanzar en los términos expresados. Si en cada reunión se cambia de opinión será más difícil. Pero, si estamos de acuerdo, vamos a correr», emplazó al PP el diputado socialista Javier Torres Vela. El presidente de la Comisión de Infraestructuras del Congreso subrayó en un debate emitido ayer en Teleideal que no hará «nada» que «dificulte» el pacto. El documento, por escrito, se conocerá el viernes, después de que los diputados socialistas regresen de Madrid. No habrá grandes sorpresas sobre las líneas básicas: soterrada, donde está y con las vías enterradas en La Chana. En definitiva, lo que dice el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y lo que parece que pide el gobierno local. Si alguien opta por opciones más atrevidas -El Rasillo, por ejemplo- tendrá que decirlo por escrito y afrontar los costes que puedan acarrear plantear una estación en la Vega. «Habrá que sentarse detenidamente y estudiar qué hacemos con la Vega, de la que todos hablan pero no toman decisiones; la Vega es lo único que tenemos para desarrollar Granada», apuntó sobre este tema el presidente de la Confederación Granadina de Empresarios (CGE), Sebastián Ruiz.
El documento que el viernes desvelará el PSOE es más una cuestión de forma que de fondo. «Es para demostrar que el PSOE va por delante y para romper estrategias malévolas», expresa una acreditada fuente socialista. Restará por resolver qué pasa con los céntricos terrenos que quedarán libres al soterrar la estación. estas cuestiones -las más difíciles- quedarán para otro momento, lo importante es avanzar sobre las líneas básicas para comenzar a encargar los estudios y despachar papeleo.
«La estación se tiene que quedar donde está y soterrada. El estudio informativo estaba ya hecho con Cascos pero el actual Gobierno no lo aceptó», defendió el diputado popular Juan Santaella, que tildó la última propuesta trasladada por Fomento como un «bodrio». «Apoyaríamos un acuerdo sobre las líneas que estamos hablando, porque el tema de la estación está paralizando también el convenio del metro», apuntó.
El secretario provincial de UGT, Mariano Campos, y el presidente de la CGE, Sebastián Ruiz, defendieron una estación en los mismo términos: soterrada y en el Centro. «Si la propuesta es sensata que se estudie, pero que no se dilate el acuerdo más tarde de los primeros meses de 2006», reclamó Ruiz, que criticó que el «triángulo mortífero» de reproches entre Junta, Ayuntamiento y Gobierno salpique a los vecinos. «Los ciudadanos no entenderían una lucha fratricida», se refirió Campos a la posibilidad de que la negociación siga encallada.
La sombra electoral
La propuesta -a falta de la fatídica letra pequeña- parece sensata. Tan lógica que todos están de acuerdo. Pero, ¿qué pasará si a ésta tampoco va la vencida? Irremediablemente, la estación del AVE -una de las operaciones urbanísticas de mayor calado que tiene que afrontar Granada- se habrá convertido en asunto de campaña. Y el AVE sin llegar. «Si no se aprueba en tiempo y forma es porque quieren llegar con el proyecto sin resolver a las municipales. Es la larga mano de la estrategia de Arenas porque ve que peligra Granada», interpreta -es personal- el portavoz municipal socialista, José María Rueda.
