Los usuarios del futuro metro en Cerrillo de Maracena deberán atravesar los raíles del tren para llegar a la estación.
La primera línea del futuro Metro de Granada, por el momento, no deja de ser eso: un futurible sometido a continuos cambios motivados por numerosos imprevistos. Ahora, la empresa encargada de la redacción del proyecto, el Grupo Ayesa, ha comprobado sobre el terreno que la anchura de la carretera que conecta la capital granadina con el municipio de Maracena no puede acoger la estación subterránea del transporte metropolitano prevista en el Cerrillo. De hecho, para cumplir con el trazado inicial la empresa se vería obligada a invadir el subsuelo de algunas viviendas de la zona. Algo que, sin duda, genera algún que otro temor a los responsables del proyecto. De ahí que, según informó ayer el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, Ayesa ha sugerido al Ayuntamiento de Granada la posibilidad de modificar el trazado del Metro a su paso por este barrio granadino. La firma propone ahora trasladar la estación soterrada, que antes estaba dibujada en la carretera existente entre el Cerrillo y Maracena, al otro lado de las vías del tren. Si prospera la iniciativa, los vecinos de esta barriada tendrán que atravesar a través de una plataforma la vía férrea cada vez que quieran utilizar este medio de transporte.
El nuevo trazado supondrá, además del traslado de la parada del Metro, numerosos cambios respecto al plan aprobado entre la Junta de Andalucía y el Consistorio. Por lo pronto, el edil de Urbanismo aventuró que "ya no hará falta que la parada se tenga que hacer bajo tierra". Igualmente destacó el cambio del trazado de la primera línea del Metro a su paso por el Cerrillo procedente de Maracena, que se modificaría unos 200 metros justo al otro lado de la vía férrea con respecto al proyecto inicial.
Ésta fue la razón esgrimida por García-Royo para justificar la ausencia de la primera y segunda línea del Metro en el documento de Avance de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). "Las incluiremos en el mismo momento en el que haya un acuerdo firmado respecto del trazado de la línea 1 o de la 2. Incluirlas sería aventurar de nuestra parte el trazado, cuando ya la empresa encargada de la redacción del proyecto nos ha dicho que tiene planificados algunos cambios en el trazado de la 1", señaló.
En cuanto al cambio del trazado el edil de Urbanismo sentenció que "no puedo decir si es sustancial o no, lo que sí es importante porque el Cerrillo se queda sin estación y los vecinos tendrán que cruzar por encima de las vías para poder utilizar el Metro".
No obstante, sobre la cabeza del responsable de Urbanismo planeaba la intención del municipio de soterrar en un futuro las vías del tren. Pero, sin duda, es un proyecto sometido a varios condicionantes. En primer lugar, según explicó el mismo García-Royo, que Renfe quiera trasladar sus talleres, tal y como ha propuesto el gobierno local, a los terrenos donde se ubicará el futuro Centro de Transportes y Mercancías (CTM), en Bobadilla. Y en segundo lugar que el tren procedente de Moreda, único que utiliza en estos momentos esta vía, desaparezca.
La modificación del trazado, en cambio, no supondrá un retraso en la construcción del Metro, según puntualizó ante los medios de comunicación García-Royo. Hasta la fecha, el Ayuntamiento de Granada y la Consejería de Obras Públicas alcanzaron el 29 de enero de este año un acuerdo sobre el trayecto que recorrerá el Metro a su paso por la capital y en el que primó la tesis del Consistorio que defendía que fuera soterrado en toda la Redonda. El consenso sobre el trayecto posibilitará, según palabras de la consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez, que los granadinos puedan usar el nuevo medio de transporte, "si no hay problemas técnicos", en 2009. El Cerrillo pierde el Metro, que se situará tras las vías del tren.
Los usuarios del futuro metro en Cerrillo de Maracena deberán atravesar los raíles del tren para llegar a la estación.
La primera línea del futuro Metro de Granada, por el momento, no deja de ser eso: un futurible sometido a continuos cambios motivados por numerosos imprevistos. Ahora, la empresa encargada de la redacción del proyecto, el Grupo Ayesa, ha comprobado sobre el terreno que la anchura de la carretera que conecta la capital granadina con el municipio de Maracena no puede acoger la estación subterránea del transporte metropolitano prevista en el Cerrillo. De hecho, para cumplir con el trazado inicial la empresa se vería obligada a invadir el subsuelo de algunas viviendas de la zona. Algo que, sin duda, genera algún que otro temor a los responsables del proyecto. De ahí que, según informó ayer el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, Ayesa ha sugerido al Ayuntamiento de Granada la posibilidad de modificar el trazado del Metro a su paso por este barrio granadino. La firma propone ahora trasladar la estación soterrada, que antes estaba dibujada en la carretera existente entre el Cerrillo y Maracena, al otro lado de las vías del tren. Si prospera la iniciativa, los vecinos de esta barriada tendrán que atravesar a través de una plataforma la vía férrea cada vez que quieran utilizar este medio de transporte.
El nuevo trazado supondrá, además del traslado de la parada del Metro, numerosos cambios respecto al plan aprobado entre la Junta de Andalucía y el Consistorio. Por lo pronto, el edil de Urbanismo aventuró que "ya no hará falta que la parada se tenga que hacer bajo tierra". Igualmente destacó el cambio del trazado de la primera línea del Metro a su paso por el Cerrillo procedente de Maracena, que se modificaría unos 200 metros justo al otro lado de la vía férrea con respecto al proyecto inicial.
Ésta fue la razón esgrimida por García-Royo para justificar la ausencia de la primera y segunda línea del Metro en el documento de Avance de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). "Las incluiremos en el mismo momento en el que haya un acuerdo firmado respecto del trazado de la línea 1 o de la 2. Incluirlas sería aventurar de nuestra parte el trazado, cuando ya la empresa encargada de la redacción del proyecto nos ha dicho que tiene planificados algunos cambios en el trazado de la 1", señaló.
En cuanto al cambio del trazado el edil de Urbanismo sentenció que "no puedo decir si es sustancial o no, lo que sí es importante porque el Cerrillo se queda sin estación y los vecinos tendrán que cruzar por encima de las vías para poder utilizar el Metro".
No obstante, sobre la cabeza del responsable de Urbanismo planeaba la intención del municipio de soterrar en un futuro las vías del tren. Pero, sin duda, es un proyecto sometido a varios condicionantes. En primer lugar, según explicó el mismo García-Royo, que Renfe quiera trasladar sus talleres, tal y como ha propuesto el gobierno local, a los terrenos donde se ubicará el futuro Centro de Transportes y Mercancías (CTM), en Bobadilla. Y en segundo lugar que el tren procedente de Moreda, único que utiliza en estos momentos esta vía, desaparezca.
La modificación del trazado, en cambio, no supondrá un retraso en la construcción del Metro, según puntualizó ante los medios de comunicación García-Royo. Hasta la fecha, el Ayuntamiento de Granada y la Consejería de Obras Públicas alcanzaron el 29 de enero de este año un acuerdo sobre el trayecto que recorrerá el Metro a su paso por la capital y en el que primó la tesis del Consistorio que defendía que fuera soterrado en toda la Redonda. El consenso sobre el trayecto posibilitará, según palabras de la consejera de Obras Públicas, Concepción Gutiérrez, que los granadinos puedan usar el nuevo medio de transporte, "si no hay problemas técnicos", en 2009.
