El verano pasado los granadinos tuvieron que soportar un aluvión de actuaciones en las calles de la ciudad. Este año, las obras volverán a catorce puntos de Granada aunque la Gerencia de Urbanismo, con la experiencia de la campaña anterior, espera atenuar los efectos de las reformas que se quieren emprender en esta ocasión. Sin duda, uno de los proyectos más importantes es la reforma de la calle Molinos, en el corazón del barrio del Realejo. Este proyecto cuenta con el mal recuerdo de la reforma efectuada en verano y otoño pasados en las calles Pavaneras y Santa Escolástica que se retrasaron tras el hallazgo de restos arqueológicos a la altura de la Plaza Fortuny. Los vecinos se mostraron indignados entonces. Para las obras que se van a ejecutar durante los próximos meses los responsables de la asociación de vecinos han estado en contacto directo con los técnicos de urbanismo para conocer de primera mano el proyecto y las fases de ejecución. La división de la actuación en tres etapas permitirá mantener el principal acceso al barrio abierto al tráfico desviando de forma temporal la Circulación por las calles adyacentes.
En cualquier caso, el ritmo de las obras estará marcado por la renovación de las canalizaciones de saneamiento que tiene que desarrollar la empresa Emasagra en todo el trazado.
Por otra parte, las obras en la Avenida de la Constitución continuarán durante el verano aunque con una variante importante: los trabajos arqueológicos están en su última fase y los operarios podrán seguir trabajando sin obstáculos en la ampliación del aparcamiento. En cualquier caso el tramo de aparcamiento que se encuentra frente a los jardines de Fuentenueva está evolucionando y ese tramo es fundamental para poder pasar a la tercera fase que consistirá en la creación de los túneles de enlace entre Severo Ochoa, la Avenida de Madrid y la Avenida de la Constitución.
No muy lejos de allí comenzará también la urbanización de la plaza sobre el aparcamiento de San Lázaro. Este proyecto devolverá un amplio espacio público a los peatones y tiene un coste estimado de ejecución de un millón de euros.
También se quiere recuperar para los viandantes la calle San Matías con la reforma que comenzará durante las próximas semanas. El pavimento será de mármol de Sierra Elvira similar al que hay en Plaza Nueva y se renovará la iluminación. Además se pretende incorporar arbolado de mediana copa que, según explicaron los responsables de la asociación de vecinos del Realejo, favorece la estética de la calle.
También en la calle Calderería se realizarán las reformas proyectadas. Según explicó el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, muchas de las obras que se desarrollan en el casco histórico de la ciudad están coincidiendo en el tiempo porque forman parte del Plan Urban, "que expira en el año 2007", y es necesario realizar los proyectos para no perder las subvenciones europeas.
Sin embargo, junto a esas actuaciones destacan otras obras que estarán realizándose en otras zonas de la ciudad. En el Zaidín, por ejemplo, Urbanismo va a desarrollar una importante reforma en la calzada de la plaza Fontiveros y en las calles Poeta Manuel de Góngora y Andrés Segovia para habilitar el carril reservado para el transporte urbano.
En los bajos denominados Europa IV, al final de la calle Félix Rodríguez de la Fuente en el Zaidín, se van a habilitar instalaciones para atender las necesidades vecinales y de asistencia social para personas mayores.
En el paseo del Violón las obras del aparcamiento avanzarán de forma importante durante el verano. Otro aparcamiento que durante el verano puede avanzar de forma considerable tras resolver los problemas legales, es el del camino del Cañaveral. Las calles de la ciudad se preparan para otro verano en obras.
El verano pasado los granadinos tuvieron que soportar un aluvión de actuaciones en las calles de la ciudad. Este año, las obras volverán a catorce puntos de Granada aunque la Gerencia de Urbanismo, con la experiencia de la campaña anterior, espera atenuar los efectos de las reformas que se quieren emprender en esta ocasión. Sin duda, uno de los proyectos más importantes es la reforma de la calle Molinos, en el corazón del barrio del Realejo. Este proyecto cuenta con el mal recuerdo de la reforma efectuada en verano y otoño pasados en las calles Pavaneras y Santa Escolástica que se retrasaron tras el hallazgo de restos arqueológicos a la altura de la Plaza Fortuny. Los vecinos se mostraron indignados entonces. Para las obras que se van a ejecutar durante los próximos meses los responsables de la asociación de vecinos han estado en contacto directo con los técnicos de urbanismo para conocer de primera mano el proyecto y las fases de ejecución. La división de la actuación en tres etapas permitirá mantener el principal acceso al barrio abierto al tráfico desviando de forma temporal la Circulación por las calles adyacentes.
En cualquier caso, el ritmo de las obras estará marcado por la renovación de las canalizaciones de saneamiento que tiene que desarrollar la empresa Emasagra en todo el trazado.
Por otra parte, las obras en la Avenida de la Constitución continuarán durante el verano aunque con una variante importante: los trabajos arqueológicos están en su última fase y los operarios podrán seguir trabajando sin obstáculos en la ampliación del aparcamiento. En cualquier caso el tramo de aparcamiento que se encuentra frente a los jardines de Fuentenueva está evolucionando y ese tramo es fundamental para poder pasar a la tercera fase que consistirá en la creación de los túneles de enlace entre Severo Ochoa, la Avenida de Madrid y la Avenida de la Constitución.
No muy lejos de allí comenzará también la urbanización de la plaza sobre el aparcamiento de San Lázaro. Este proyecto devolverá un amplio espacio público a los peatones y tiene un coste estimado de ejecución de un millón de euros.
También se quiere recuperar para los viandantes la calle San Matías con la reforma que comenzará durante las próximas semanas. El pavimento será de mármol de Sierra Elvira similar al que hay en Plaza Nueva y se renovará la iluminación. Además se pretende incorporar arbolado de mediana copa que, según explicaron los responsables de la asociación de vecinos del Realejo, favorece la estética de la calle.
También en la calle Calderería se realizarán las reformas proyectadas. Según explicó el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, muchas de las obras que se desarrollan en el casco histórico de la ciudad están coincidiendo en el tiempo porque forman parte del Plan Urban, "que expira en el año 2007", y es necesario realizar los proyectos para no perder las subvenciones europeas.
Sin embargo, junto a esas actuaciones destacan otras obras que estarán realizándose en otras zonas de la ciudad. En el Zaidín, por ejemplo, Urbanismo va a desarrollar una importante reforma en la calzada de la plaza Fontiveros y en las calles Poeta Manuel de Góngora y Andrés Segovia para habilitar el carril reservado para el transporte urbano.
En los bajos denominados Europa IV, al final de la calle Félix Rodríguez de la Fuente en el Zaidín, se van a habilitar instalaciones para atender las necesidades vecinales y de asistencia social para personas mayores.
En el paseo del Violón las obras del aparcamiento avanzarán de forma importante durante el verano. Otro aparcamiento que durante el verano puede avanzar de forma considerable tras resolver los problemas legales, es el del camino del Cañaveral.
