El estudio de Medio Ambiente culpa al coche del 70% del ruido de la ciudad.
El carril bici de la Circunvalación es el más peligroso de Andalucía, dice el informe.
La anécdota la cuenta Jesús García, coordinador de Granada al Pedal. Hace años, durante un congreso sobre 'movilidad sostenible' -qué palabro- que se celebraba en Toledo, el urbanista José Luis Cañavate hablaba sobre las virtudes de la bicicleta. Un señor preguntaba y tomaba nota. Ese avezado aprendiz resultó ser Odón Elorza, alcalde de San Sabastián, una ciudad que en la actualidad se ha convertido en el referente en el uso de la bicicleta dentro de España. En cambio, Granada apostó a todos los efectos por un sistema «enfocado al coche», lamenta el secretario general de Sostenibilidad de la Junta, Andrés Sánchez. Y ha traído consecuencias. Sobre todo, porque informes cualificados achacan al coche la mitad de las emisiones de partículas a la atmósfera. O porque, en el caso de Granada, el vehículo privado causa el 70% del ruido que atosiga a la capital.
Un estudio reciente realizado por la Consejería de Medio Ambiente asegura que los granadinos se desplazan cada día una media de 12 kilómetros para lo que invierten la friolera de 50 minutos. Una cifra que expuso Sánchez ayer en Granada y que supone que en los viajes rutinarios, como ir al trabajo, la velocidad que se alcanza es prácticamente de 12 kilómetros por hora, levemente superior al paso humano.
Desde aquí, el estudio retuerce las cifras y a través de una ecuación en la que se mezclan tiempo de desplazamiento, contaminación, incidencias ambientales y otros valores complicados 'tatachín': resulta que la supremacía del coche cuesta cada año a las arcas públicas 260 millones de euros. Una pasta.
Alternativa
Frente a la supremacía del transporte privado, la Junta apuesta por el uso de la bicicleta. Sólo el 2% de los desplazamientos que se realizan en Granada se hacen a lomos de una bicicleta. Muy lejos del 12% de ciudades europeas como Estrasburgo y a años luz del 30% de Ferrara. Según Sánchez, si Granada se situará en el 12% -a niveles europeos- se eliminarían de las calles y autovías 7.000 coches diarios.
Pero la bicicleta en Granada -por las razones que sea- está aparcada. Tal y como recogió el PP en su programa electoral -el más votado en las últimas municipales- el carril bici del Zaidín pasó a la historia y con él la ambiciosa red que abrazaba la ciudad y que se dibujó en la etapa de Díaz Berbel.
Granada cuenta, según el estudio realizado por la Junta, con 9 kilómetros de viario exclusivo para bicicletas. Pobre y con una etiqueta negra: el de la Circunvalación es el más peligroso de toda Andalucía.
Movilizaciones
«No tiene sentido que muchas carreteras en la Vega parezcan autopistas», critica Jesús García. Como cada año, Granada al Pedal barrunta ya las actividades y manifestaciones que se celebrarán en septiembre, coincidiendo con la semana europea de movilidad sostenible.
En esta ocasión, la marcha en bicicleta del día 18 será especialmente «reivindicativa», señala García, que expone que la «actitud -hacia el Ayuntamiento- va a cambiar», después de que hayan pasado dos años sin «que se implique en la promoción de la bicicleta». Los granadinos gastan 50 minutos al día para moverse sólo 12 kilometros.
El estudio de Medio Ambiente culpa al coche del 70% del ruido de la ciudad.
El carril bici de la Circunvalación es el más peligroso de Andalucía, dice el informe.
La anécdota la cuenta Jesús García, coordinador de Granada al Pedal. Hace años, durante un congreso sobre 'movilidad sostenible' -qué palabro- que se celebraba en Toledo, el urbanista José Luis Cañavate hablaba sobre las virtudes de la bicicleta. Un señor preguntaba y tomaba nota. Ese avezado aprendiz resultó ser Odón Elorza, alcalde de San Sabastián, una ciudad que en la actualidad se ha convertido en el referente en el uso de la bicicleta dentro de España. En cambio, Granada apostó a todos los efectos por un sistema «enfocado al coche», lamenta el secretario general de Sostenibilidad de la Junta, Andrés Sánchez. Y ha traído consecuencias. Sobre todo, porque informes cualificados achacan al coche la mitad de las emisiones de partículas a la atmósfera. O porque, en el caso de Granada, el vehículo privado causa el 70% del ruido que atosiga a la capital.
Un estudio reciente realizado por la Consejería de Medio Ambiente asegura que los granadinos se desplazan cada día una media de 12 kilómetros para lo que invierten la friolera de 50 minutos. Una cifra que expuso Sánchez ayer en Granada y que supone que en los viajes rutinarios, como ir al trabajo, la velocidad que se alcanza es prácticamente de 12 kilómetros por hora, levemente superior al paso humano.
Desde aquí, el estudio retuerce las cifras y a través de una ecuación en la que se mezclan tiempo de desplazamiento, contaminación, incidencias ambientales y otros valores complicados 'tatachín': resulta que la supremacía del coche cuesta cada año a las arcas públicas 260 millones de euros. Una pasta.
Alternativa
Frente a la supremacía del transporte privado, la Junta apuesta por el uso de la bicicleta. Sólo el 2% de los desplazamientos que se realizan en Granada se hacen a lomos de una bicicleta. Muy lejos del 12% de ciudades europeas como Estrasburgo y a años luz del 30% de Ferrara. Según Sánchez, si Granada se situará en el 12% -a niveles europeos- se eliminarían de las calles y autovías 7.000 coches diarios.
Pero la bicicleta en Granada -por las razones que sea- está aparcada. Tal y como recogió el PP en su programa electoral -el más votado en las últimas municipales- el carril bici del Zaidín pasó a la historia y con él la ambiciosa red que abrazaba la ciudad y que se dibujó en la etapa de Díaz Berbel.
Granada cuenta, según el estudio realizado por la Junta, con 9 kilómetros de viario exclusivo para bicicletas. Pobre y con una etiqueta negra: el de la Circunvalación es el más peligroso de toda Andalucía.
Movilizaciones
«No tiene sentido que muchas carreteras en la Vega parezcan autopistas», critica Jesús García. Como cada año, Granada al Pedal barrunta ya las actividades y manifestaciones que se celebrarán en septiembre, coincidiendo con la semana europea de movilidad sostenible.
En esta ocasión, la marcha en bicicleta del día 18 será especialmente «reivindicativa», señala García, que expone que la «actitud -hacia el Ayuntamiento- va a cambiar», después de que hayan pasado dos años sin «que se implique en la promoción de la bicicleta».
