Granada nos importa

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ImageMuchos propietarios de los terrenos que expropiará el Consistorio para construir viviendas están preocupados por su fuente de ingresos, que depende de los cultivos de tabaco y maiz que hay en estas parcelas. Una parte importante de los terrenos se destinan hoy en día a la agricultura. "¿Qué haremos si nos quitan la parcela?" La expropiaciación de las cinco áreas de reserva tiene otra cara, la de los actuales dueños de los terrenos. Algunos son pequeños agricultores que viven del fruto que dan sus tierras donde predominan los cultivos de tabaco y maíz, en unas zonas, y de espárragos en otras. Según ha podido constatar este periódico, la decisión municipal de expropiarles las tierras para construir más de 4.000 viviendas ha inquietado a los actuales propietarios, entre otras razones, porque el Ayuntamiento no se ha puesto en contacto con ellos para informarles sobre cómo se realizará el proceso de expropiación, según denuncian. Además, el malestar ha originado entre ellos un cierto escepticismo sobre la rentabilidad económica que pueden sacar a la forma de compensación que el Ayuntamiento ha planteado, unidades de aprovechamiento urbanístico en lugar de una indemnización económica por sus terrenos. Algunos afirmaron que son los actuales propietarios y no el Ayuntamiento los que tienen derecho a beneficiarse del incremento del valor de estos suelos "como ocurre siempre que se vende una tierra o una casa, el beneficio, que es legítimo, siempre se lo lleva el dueño y no la administración pertinente", criticaron. Desde que el concejal de Urbanismo, Luis Gerardo García-Royo, anunció el pasado jueves la expropiación de las áreas de reserva, la sede del área ha recibido un goteo incesante de personas que podrían verse afectadas por el cambio de titularidad de más de un millón de metros cuadrados de la capital. El problema que plantean es "la falta de información porque no sabemos si nuestra parcela está dentro o fuera del mapa que se ha publicado", un hecho que ha generado una gran incertidumbre sobre el futuro de su fuente de ingresos. Para los que viven de los cultivos, la propuesta del Ayuntamiento de pagarles los terrenos con unidades de aprovechamiento urbanístico "no es rentable ni nos interesa porque ¿qué vamos a hacer con esos metros?, ¿vamos a plantar ladrillos?", preguntaron. A lo que añadieron: "Llevamos casi treinta años viviendo de estas tierras que compramos con mucho esfuerzo para ganarnos la vida de esta forma y ahora nos dicen que ni serán nuestras ni tendremos dónde cultivar la tierra. No nos parece justo", comentaron varios agricultores con terrenos en el área reservada de Bobadilla. La actuación afecta también a los propietarios de viviendas ubicadas en dichos terrenos. Algunos residen en naves de aperos en los que la Administración local y la ley permite la construcción de una residencia siempre que no sobrepasen el límite establecido de metros edificables. Casos como éste se dan en el área reservada del Serrallo, una superficie donde el Ayuntamiento quiere edificar en un 70 por ciento y hacer una dotación supramunicipal en el 30 por ciento restante. En la actualidad, en esta zona se alternan cultivos con algunas viviendas de forma intermitente, el resto del terreno permanece virgen. Las personas implicadas en la expropiación municipal achacan su nerviosismo a la "imprecisión con la que el Ayuntamiento ha comenzado a actuar", ya que los planes de éste dependen de la autorización de la Junta de Andalucía para cambiar el Plan General de Ordenación Urbana y la denominación y uso del suelo de las cinco áreas reservadas.