Granada necesita 300.000 metros de parques para llegar al nivel europeo.
Un estudio de IU señala que cada granadino dispone de 2,8 metros cuadrados de zonas verdes mientras que el mínimo recomendado es de 5 metros.
Los estudios sobre parques existentes en la capital señalan que con una población de 238.292 habitantes, necesitaría para una mínima expansión en el interior de la ciudad, una superficie del 44% de zonas verdes más de lo que tiene, que actualmente es de alrededor de 686.151 metros cuadrados. Esto significa que cada uno de los habitantes de la capital dispondría de 2,8 metros cuadrados para su uso y disfrute, cuando los mínimos recomendados por la Unión Europea señalan que una ciudad comienza a ser saludable con 5 metros de espacio verde por habitante.

Según la concejala de IU, Lola Ruiz Domenech, la situación es grave si se compara con otras capitales andaluzas y del país. Ciudades como Córdoba tienen tres veces más que Granada en superficie de zona verde. Si la comparación se hace con capitales como Vitoria, gana a Granada por goleada, ya que posee 21 veces más espacios de este tipo. Otra capital media española, Logroño, multiplica por 18 la extensión verde de Granada.

Estos datos se refieren a espacios que se consideran libres y con uso de parque en el PGOU, ya que la gran cantidad de terrenos que esperan a su urbanización no pueden tenerse en cuenta como superficie utilizable por los ciudadanos.

Granada, además, corre el peligro de reconvertir gran parte de su catálogo oficial de 'espacios libres' en aparcamientos subterráneos y de superficie. Últimamente la costumbre es construir aparcamientos bajo tierra y, en superficie, taparlos con plazas y placetas, ajardinadas en parte mediante parterres, ya que la existencia de un 'parking' en el subsuelo no permite la plantación de grandes árboles.

Los científicos consideran que hay dos espacios que han de mantenerse inalterados en la capital y sus alrededores si nos e quiere perder el escaso 'ratio' de espacio verde por habitante, la Vega, que debe protegerse y el bosque de la Alhambra, que actúa como isla ecológica en el interior del casco urbano. Son los dos grandes elementos que sirven de pulmón natural para la ciudad.

Según los datos de la Agenda 21, la protección del medio ambiente urbano implica el desarrollo de nuevos parques