El Ayuntamiento elude intervenir en el "follón" del barrio Albaicín.
El presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos, Francisco López de Haro, rehúye pronunciarse sobre la denuncia presentada ante la Fiscalía "al no conocer a fondo el problema".
El concejal de Participación Ciudadana, Eduardo Moral (PP), precisó ayer que el Ayuntamiento no puede inmiscuirse en los problemas internos de la Asociación del Albaicín, cuya junta directiva está bajo sospecha tras la denuncia de un vecino ante la Fiscalía.
Moral, que fue informado en julio por el denunciante del supuesto delito de falsedad de documento público cometido por algunos cargos del PP que accedieron a la junta directiva, señaló en respuesta al PSOE que el gobierno local "no es nadie para injerir en los asuntos de una asociación" y subrayó su respeto a la autonomía de los movimientos vecinales.
Otra cosa es lo que concierne a las ayudas públicas. Ante la denuncia formulada por el vecino Miguel Ángel García Segura sobre supuestas anomalías en la tesorería de la asociación, el dirigente del PP aclaró que solicitó a la actual presidenta Cristina Almagro, secretaria a su vez del grupo municipal, que justificara las subvenciones que desde el Ayuntamiento se habían concedido y facilitara el listado de socios. En este sentido, los técnicos municipales no han observado, según el concejal, ninguna irregularidad relevante.
Moral rehusó manifestarse sobre aspectos que se circunscriben al ámbito de la asociación y atribuyó la polémica a las rencillas por acceder a la dirección del Albaicín, cuyas elecciones tenían que haberse producido ya. Restó importancia, no obstante, a la afiliación de los miembros de la junta directiva del Albaicín y a la denuncia presentada por el vecino. "No niego que sean del PP pero si quieren estudiamos el mapa político de las asociaciones de vecinos", replicó Moral, quien admitió la influencia que despliegan los partidos sobre el movimiento vecinal aunque insistió en que el Ayuntamiento "no puede ejercer el control sobre una asociación".
Moral recordó que, cuando tuvo noticias del "follón", la actual presidenta en funciones le invitó a asistir a la pasada asamblea celebrada en julio, la única celebrada desde diciembre de 2005, donde se abrió el plazo de la convocatoria de las elecciones a la junta directiva.
Sin embargo, el edil rehusó la invitación por considerar que no podía entrometerse en asuntos internos aunque informó de ello al presidente de la Federación de las Asociaciones de Vecinos, Francisco López de Haro, quien ayer dijo no tener elementos de juicio para pronunciarse sobre el asunto. "No lo conozco a fondo y no puedo opinar", comentó de forma lacónica.
Para el responsable de la federación vecinal, cualquier persona que esté empadronada en Granada puede formar parte de cualquier asociación de vecinos, "al igual que un madrileño puede presidir el Granada CF". Sin embargo, los estatutos de la asociación del Albaicín, que modificó la actual junta directiva, precisan en el artículo 29 que para ser candidato a la presidencia es necesario, entre otros requisitos, "ser residente en la circunscripción de la Asociación".
El problema es que el vecino que denunció los hechos en la Fiscalía aporta pruebas de que miembros de la actual junta directiva falsearon datos sobre sus domicilios pues ninguna de ellos reside en los mismos e incluso supuestamente falsificaron actas de la asamblea del 25 de diciembre de 2005 para auparse al frente de la dirección de la asociación.