
Los vecinos protestan contra la obligatoriedad de pago para las cocheras en vías peatonales y critican la falta de información del Ayuntamiento.
Las casas de Albayda lucen estos días un curioso adorno. Un cartel se ha colado en la iluminación navideña que visten las puertas de los garajes del barrio. "No a los vados", reza. Es la respuesta vecinal a la aprobación de la ordenanza de vados por parte del Ayuntamiento, una norma que obligaría a los propietarios de cocheras de calles peatonales como las de este barrio granadino al pago de una licencia para acceder sin problemas a sus casas.
La nueva normativa podría afectar a numerosos vecinos. Así lo asegura Eloy Pizarro, portavoz provisional de la plataforma 'Consenso Cívico'. "En Albayda habría 1.500 afectados y podrían llegar a los 5.000 en toda Granada", señala. El grupo, de reciente formación, ha rechazado la ordenanza y ha presentado nueve alegaciones al documento aprobado por el Ayuntamiento en octubre. Entonces el equipo de gobierno sacó adelante de manera provisional un texto en el que se determinaba la obligación de pago del vado para todos los titulares de garajes, fuese cual fuese el tipo de vía en la que se encontrasen.
Asimismo definía sanciones en caso de incumplimiento, que podrían alcanzar los 3.000 euros. "Creemos que es un intento recaudatorio porque permite que las arcas estén bien surtidas", señala Pizarro. No es el único. El edil Chema Rueda también denunció la disposición municipal en una rueda de prensa en la que afirmó que "la situación económica es grave, pero no como para crujirnos los bolsillos".
Por su parte, el Ayuntamiento negó esta intención en la jornada del jueves. "No hay ninguna variación que pueda repercutir en el bolsillo de los ciudadanos, al contrario va a salir más barato en todas las calles peatonales porque el pago va a repartirse entre todos", explicó la concejal de Movilidad, Telesfora Ruiz.
Falta de información
En cualquier caso, en Albayda no quieren hablar de manos en los bolsillos ni de intenciones. Aseguran que se mueven de forma apolítica y que solo defienden sus derechos. Para ello han preparado más de 2.000 pasquines con los que informar a los granadinos sobre la ordenanza. "Lo hacemos sin financiación de ningún tipo, con nuestro propio dinero", señala otro miembro del grupo. En cualquier caso el oscurantismo y la falta de datos son otras quejas que tienen alrededor de la norma. "El Ayuntamiento apenas ha dado información sobre este asunto, ni siquiera tienen el texto colgado en la web", afirma Pizarro.
Hace muy poco tiempo que conocieron todos los puntos del documento aprobado. Como la obligación de los vecinos de conservar y renovar el pavimento cuando se deteriore y a reponer el acerado en los supuestos de baja, revocación, resolución o caducidad de la autorización. "Establecen que el suelo es de uso público y pretenden que paguemos también el acerado, ¿para qué pagamos nuestros impuestos?", se pregunta un vecino del barrio.
Las sanciones también han llamado la atención de numerosos ciudadanos. Según el tipo de infracción -que puede ser de carácter leve, grave o muy grave- las multas varían entre los 700 y los 3.000 euros de máximo. En la plataforma admiten su legalidad, pero las consideran excesivas. "Cumplen la ley pero han tirado por lo alto", apunta Pizarro. También el PSOE trató el punto en este sentido. "Nos parece que las infracciones que se puedan cometer con las nuevas ordenanzas son solo despistes y deben ser consideradas como faltas leves", reclamó Chema Rueda.
Los vecinos de Albayda esperan que las alegaciones presentadas sirvan para arreglar el problema, aunque anuncian más acciones. "Damos por hecho que el Ayuntamiento rectificará lo que tenga que rectificar, pero de no ser así nos veremos obligados a ir a un contencioso-administrativo", reconocen en 'Consenso Cívico'. En cualquier caso, todos los vecinos remarcan el carácter pacífico de las protestas. "No vamos a cortar las calles, solo queremos que nos escuchen", aclara un vecino.