Llegó el otoño y con él la época lluvias. Y como viene siendo la norma en esta estación, los 2.491 metros cuadrados de la Parcela 294 del PP-19, vuelven a inundarse para indignación del vecindario de Parque de Almunia.

Éste terreno de uso deportivo, es una de las demandas clásicas de los vecinos al consistorio. Conocido por los residentes como el aparcamiento ilegal de la calle Periodista Francisco Javier Cobos, es durante estos días un auténtico pantanal. Los baches provocados por el trasiego masivo de vehículos en esta parcela generan un entorno idóneo para que, con las primeras lluvias, se generen balsas de aguas pluviales.

Esta situación, denunciada recurrentemente por los vecinos, genera un problema de insalubridad y de estética para los propietarios de las viviendas unifamiliares situadas frente a este solar. Calles y aceras impregnadas de barro, bordillos reducidos a su mínima expresión, y pasos de peatones convertidos en rampas de acceso, colman la paciencia de los habitantes de este barrio.

 

Sobre la mesa, han sido múltiples las soluciones que colectivos como AA.VV. Albayda y los propios vecinos han propuesto. Pero, desde hace más de cuatro años, ninguna de ellas parece convencer a los concejales del consistorio. Las opciones que se han planteado, y que merece la pena citar para que no caigan en saco roto, son:

1. La construcción de un aparcamiento público soterrado cuya cubierta pueda ser habilitada como zona deportiva, que es el uso legal que corresponde a este suelo.

2. Acondicionamiento de la parcela para ser usada temporalmente como parking o zona azul regularizada en superficie. Bastaría sólo con allanar el terreno y cubrir su superficie con una capa de grava que impida la erosión permanente que sufren estos suelos por el trasiego de vehículos. Sería una solución rentable y temporal, y sus beneficios podrían repercutir en mejorar los daños ocasionados en las aceras y en la imagen del barrio.

3. El vallado completo de la parcela, o bien, la instalación de varias pilonas en el paso de peatones para bloquear así el acceso a los vehículos. No obstante, sería interesante considerar, que esta circunstancia podría colapsar las plazas de aparcamiento existentes en las calles adyacentes.

4. Sancionar a los vehículos estacionados en la parcela, presuponiendo que han debido circular previamente por la acera (zona peatonal) para acceder a dichos terrenos.

La cuestión es, que soluciones desde luego que existen. Pero, ¿hay voluntad por llevarlas a cabo?, ¿hasta cuándo deben reclamar los vecinos una solución a la irregularidad gratuita y permanente que comenten los conductores en estos terrenos?